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Campeona Yesica Bopp sueña con la Tuti olimpica

👤Yesica Palmetta, Prensa AMB 🕔23.May 2020


Veinte abriles desde aquel día en que decidió darlo todo para ser boxeadora y triunfar. Este 2020 se cumplirán 12 años como campeona mundial de la Asociación Mundial de Boxeo. Yesica la Tuti Bopp hoy está en una etapa de disfrute junto a su familia con la mentalidad puesta en cómo anhela dar un cierre a su carrera. A continuación les compartimos una entrevista con un recorrido por su actualidad:

¿Cómo te tomó y cómo la vivís esta cuarentena?

Por suerte muy bien. Escucho muchos que están aprovechando más sus casas, que están haciendo cosas que antes no podían. Por mi parte estoy bárbara, disfrutando de mi casa. Soy una mina que siempre laburo, siempre en gimnasios haciendo cosas, con proyectos. Entonces llega un momento que miras tu casa y no la reconoces porque no le dedicabas ese amor de hogar por no estar nunca. Este momento que nos sorprendió a todos nos dio la posibilidad de conectarnos con nosotros mismos, chequearnos de adentro hacia fuera. Para mi esto es una oportunidad que venía necesitando. Y no es que ahora me sobre el tiempo, al contrario no me alcanza  porque me ocupo de seguir formándome por internet, de seguir entrenando, desarrollando los diferentes roles de mujer, mamá, deportista, ama de casa. Hay que darle un ratito a todo y organizándose uno puede lograrlo.

A muchos estos tiempos les ha servido justamente para ello ¿no? El revisar hábitos, organizarse…

Tal cual. Yo siempre fui muy organizada que generé hábitos. Esto se trata de saber atravesar un caos, una situación que no conoces, que te genera mucha incertidumbre lo cual al mismo tiempo te lleva en un nuevo camino de aprendizaje y así es como vamos aprendiendo y desaprendiendo un montón de cosas. Creo que es un momento para estar más tranquilos todos en nuestras casas disfrutando y descubriendo cómo poder hacer lo que nos gusta.

¿Cómo es un día de cuarentena de Yesica Bopp?

Me levanto, estoy aprovechando a dormir un poquito más, desayuno, leo lo más que puedo hasta el mediodía y me ocupo de organizar el almuerzo. Me desorganicé un poco con la comida al principio de todo esto porque parecían como unas vacaciones para todo el mundo, pero ahora ya me acomodé de nuevo con mis hábitos alimenticios, respeto todas las comidas del día y cada dos horas hago una colación que ayuda a la metabolización del cuerpo, que siga trabajando más allá del deporte que uno haga.

¿Con el entrenamiento continuas?

Sí. No tanto todos los días como antes porque es algo que yo vengo haciendo hace 20 años no es que arranqué ahora. A mi preparador físico Ivan Fernández, le decía al principio que no me estaban dando ganas de entrenar y me dijo que por lo menos entrenara tres veces a la semana para mantenerme que era muy normal que me pasara. Pero sigo porque todo esto se va a terminar y hay que volver con todas las ganas para la etapa final que es lo último que me queda. Uno venía programado y ahora hay que reprogramarse para lo que se viene. Con los entrenadores de la Selección también continuamos con la preparación vía zoom para mantenernos. Seguimos con nuestro trabajo.

Yendo a ese último punto: Ibas a participar del preolímpico americano que se iba a realizar en Buenos Aires ¿Cómo tomaste la cancelación del mismo siendo esto un poco ya el cierre de tu carrera como boxeadora?

Se me dio la posibilidad de poder participar en la clasificación para los Juegos Olímpicos y estábamos concentrando con el equipo nacional, ya con la puesta a punto y se nos cayó toda la planificación.  Pensamos que pasaría más rápido todo y que volveríamos enseguida pero se detuvo todo en el mundo entero y se corrió todo un año. Así que apenas pase todo esto volveremos a enfocarnos en la competencia.

¿Te afectó emocionalmente?

El objetivo está claro. De mi parte voy a dejar todo como lo hice siempre para poder llegar al objetivo y cumplir la meta. Claramente nos encontramos con una situación de fuerza mayor, no me puedo deprimir, no puedo perder tiempo en eso. Solo se atrasó todo un año y bueno habrá que esperar. Yo soy de pensar que todo es por algo y si tiene que ser el próximo año será el año que viene, ya está. Aprovecho para otras cosas, siempre fui de hacer de todo. Además, estoy atravesando un momento de decisión con respecto a si sigo o no con mi gimnasio por toda esta crisis: para poder reabrirlo se quieren otras maneras y no sé si podrá reabrir el YesicaBoppGym que es una estructura muy grande y si me ponen un  límite de personas no voy a poder mantenerlo. Entonces estoy con esas cuestiones, no enfocándome en el problema sino en hacer cosas productivas para seguir creciendo en todos los otros proyectos que tengo.

Hace más de diez años atrás tomé la decisión de tomar mi carrera deportiva enserio, profesionalmente y hoy estoy disfrutando el momento de estar en casa con mi familia, con mi hija. No me sobra ni falta nada y no necesito más que el presente: lo que pasó pasó,  el futuro es incierto y el presente es un regalo diario que te da la posibilidad de tener revancha todos los días. Lo que trato de trasmitirle a todo el mundo es que sigan haciendo sus cosas, que sigan planificando sus metas por más que no puedan salir hay que seguir haciendo lo que se venía haciendo.

¿Cómo llegó a vos la propuesta de participar de la clasificación olímpica?

Se dio que el presidente de la Asociación Mundial de Boxeo, Gilbertico Mendoza, aprobó que sus campeones participen. Así que cuando él mismo vino a comunicarlo en Argentina y se juntó con todo el equipo de dirigentes y la selección nacional, me propusieron y dejaron la decisión en mis manos y obviamente con mi equipo de trabajo porque son quienes me formaron para ser la profesional que soy. Esta fue la posibilidad de cumplir un sueño pendiente que como amateur no tuve la oportunidad de cumplir porque no existía la participación de la mujer en los Juegos Olímpicos, hace años atrás me había propuesto estar como técnica de la selección y la vida me dio otra posibilidad, una revancha y la tomé. Se despertó en mi nuevamente la llama de un sueño como atleta porque en mi carrera ya no había nada que me motivara. Así que me tuve que empezar a reprogramara de nuevo de vuelta como amateur y empezar a trabajar duro para poder estar al nivel porque obviamente el amateurismo no es nada que ver al boxeo profesional. Así que comenzó una nueva etapa de adaptación, atravesar nuevos obstáculos para poder llevar adelante el entrenamiento, para los viajes, la competencia. Cuando estuvimos en Colombia, para el WBA  Future Champions fue una experiencia hermosa con la oportunidad de ver con mi equipo cómo estábamos al volver a pelear a tres rounds. Maravilloso para mi.

Bueno y además tuviste la chance de poder enfrentar a una de las medallistas olímpicas de tu categoría, la colombiana Ingrit Valencia…

Bueno, en Medellín, Colombia, participaron muchos países. Allá se realizaron unos topes y con el cuerpo técnico de la selección se planteó que yo pudiera enfrentarme con lo mejor que haya en mi categoría con miras al preolímpico, de mi parte necesitaba el retomar ese roce internacional actual del amateurismo. Así que me tocó enfrentar a Ingrit que me ganó por puntos y no me sentí mal, al contrario, acepté que todo es parte de un proceso. Al día siguiente me tocó pelear contra una venezolana y en mi cabeza fue un segundo de pensar que ese día no iba a perder, me dolió haber perdido el día anterior porque me di cuenta que yo misma me había presionado un montón entonces frente a la venezolana me dije que no tenía que demostrarle nada a nadie y subí más relajada, enfocada pero relajada. Soy muy competitiva y exigente conmigo misma pero me di cuenta que necesitaba más tiempo de adaptación.

El ser competitiva ya es parte de vos…

Sí, pero me lo supe tomar como un entrenamiento. Era una cuestión de técnica y táctica porque pelear como amateur se trata de marcar puntos, mantener la distancia y no de pegar fuerte. Después de la segunda pelea ya fue la sensación de festejo de volver al amateurismo. Después de una pelea profesional te duele todo y retomar el casco, los guantes más grandes fue una fiesta.

Cuando se anunció en Argentina la chance que les otorgaron tanto a vos como a Erica Farias de ser parte de la clasificación muchos han reaccionado mal ¿Cómo viviste esas críticas?

La verdad que no le doy importancia. La oportunidad me la dieron  a mi porque tenía ese sueño de poder ser olímpica y entiendo que hay muchas chicas amateur que también están con el mismo sueño y con las capacidades pero son más chicas y tienen mucho tiempo por delante para prepararse. Habrá muchos Juegos Olímpicos por delante. Y viéndolo objetivamente, sacando que soy yo, no había otra mejor boxeadora para poder obtener una medalla olímpica para el país. Las personas que me eligieron y me conocen es porque saben que soy una mina profesional y que me voy a preparar para las circunstancias. 

Ahora, en una postura externa ¿Qué opinas vos del cruce de amateurs y profesionales?

Bueno, ya lo pudieron ver, no matamos a nadie. Ni tampoco las olímpicas nos pasaron por arriba. Si esa chica que me ganó en Colombia pelea en profesional conmigo no pasa del quinto round, fue un fallo muy justo porque en Argentina me vieron ganar y en Colombia me vieron perder, entonces quedó demostrado que no hay tanta diferencia. Es un deporte y hoy se le dio la posibilidad a las profesionales pero no todas tomaron la decisión de ser parte de los preolímpicos así que somos extraordinarios porque estamos haciendo un extra. No tenemos que demostrar nada como deportistas y quienes nos siguen desde hace tiempo lo saben que siempre vamos tras la gloria en este caso por Argentina y no vamos tras la plata porque de hecho no cobramos un mango. Se trata de puro amor por el amateurismo y poder traer una medalla para nuestro país y el boxeo.

Hablé con muchas chicas de mi categoría y les dije que deben apalancarse de nosotras porque somos las que abrimos el camino y esto todavía continua porque dentro del boxeo femenino hay que seguir luchando todavía. Si nosotras cuando fuimos amateur no hubiésemos traído medallas no existiría la posibilidad de que hoy existan chicas con becas en la selección, con tener cinco o diez sparring que nosotras no lo teníamos, hicimos lo mejor que pudimos con las herramientas que había y fuimos abriendo todo un camino. Fue realmente un trabajo en equipo desde todas las mujeres: Marcela La Tigresa Acuña desde lo profesional en su momento, yo desde lo amateur, después cuando pasamos al campo rentado hicimos hasta el momento una carrera larguísima. Todo en búsqueda de la igualdad y de poder crecer en nuestro deporte.

Si en el camino a la clasificación, ahora que se corrió todo un año, aparece la posibilidad de un combate profesional ¿lo harías o solo te vas a enfocar en los Juegos?

Sí. Se lo plantee a mi equipo técnico que cuando se reactive todo me encantaría hacer una pelea profesional en este año y después volver a enfocarnos solo en los Juegos. Tengo tiempo de readaptarme. Teniendo tiempo de adaptación se puede lograr. Estando en actividad para mi es mejor. Tengo el equipo que me acompaña para trabajarlo.

Desde hace tiempo que se te viene reclamando una pelea frente a una rival mayor ¿Cómo ves la posibilidad de por ejemplo enfrentar a una Marlen Esparza, Seniesa Estrada?

Bueno en su momento con Susi Kentikian no se me dio por razones económicas y justo antes de que surgiera esta posibilidad de poder participar para los Juegos Olímpicos, esos nombres son los que empecé a pedir. De hecho son dos boxeadoras de Golden Boy y ya las hicieron pelear a las dos y ganó Seniesa Estrada en la división mosca. La realidad es que están queriendo abrir el mercado con ellas y a mi me encantaría pelear en Estados Unidos. Lo que se habló en relación a la plata que se ofreció a mi no me convenía. No hay ofertas que cierren. La idea de ir a pelear allá no es solo ir a pelear sino ir a hacer una gran velada en un gran estadio, en el lugar que nos merecemos y que cobremos lo que nos merecemos. Si todo eso se da, genial. Cuando hablé con las entidades, por ejemplo con Gilbertico que me dijo que después de los Juegos Olímpicos vamos por Estrada. Y listo, ahí sí, cierro mi carrera con una medalla olímpica y una pelea en Estados Unidos. Eso es lo que quiero. Si vamos a soñar vamos a hacerlo en grande. Todo o nada. Yo quiero cosas grandes sino me quedo en mi casa con mi hija.

¿Cómo ves el presente del boxeo femenino?

Siempre que le den lugar al boxeo femenino habrá mujeres dispuestas. Por ejemplo las argentinas, las hermanas Bermúdez, que siempre están entrenadas, no le niegan a nadie y están dispuestas a enfrentar a todas, son unas excelentes representantes que tenemos de a. Porque se trata de eso, de estar dispuesto y preparado para cuando te llega el momento. Para mi es un muy buen momento para el boxeo femenino: están las peleadoras, está el nivel, están las mujeres como la Tigresa Acuña que es fundamental como ejemplo, una mujer que después de tantos años se mantiene vigente y eso debe ser el boxeo femenino. Después el sistema no te va a dejar pero vos siempre tenes que estar dispuesta y lista sino para qué lo elegís hacer ¿no?

¿Y qué opinas que la mujer pelee a doce round de tres minutos por ejemplo?

Si se acomodan las reglas y definen que la mujer pelea a doce de tres por un título tienen que acomodar las bolsas también sino no hay acuerdo, sigue habiendo discriminación. La bolsas deben igualarse. Yo admiro a la boxeadora Alejandra Olivera que se dispuso a hacerlo y lo hizo pero no le pagaron lo mismo que cobraría un hombre en esas condiciones. Entonces para qué lo vamos a hacer si no hay igualdad de condiciones. Seguimos teniendo que demostrar que podemos y cuando lo demostramos no pasa nada. Y no se trata de que nosotras nos neguemos porque si no no se estaría peleando en amateur a tres minutos, es decir que se puede. El tema es otro. Y seguramente se eleven los nocaut en tres minutos y se valorará más seguramente.

El sociólogo y filósofo francés Émile Durkheim hablaba del sacrificio como una cuestión religiosa a partir de lo que expresaba que uno “sacrificándose engendra un nuevo ser a partir del anterior” Y el boxeo tiene mucho de sacrificio ¿Qué nuevo ser lograste vos a partir de todos los sacrificios que has hecho?

Cada sacrificio te lleva a sacar la mejor versión de vos misma, esto de los doy todo o no doy nada. En mi caso no tenía muchas opciones cuando era joven y era o sacaba lo peor o lo mejor de mi así fue como me subí a la posibilidad de ser deportista dentro del boxeo. En ese camino siempre apuntando a ser mejor  persona cada día, poder ayudar a otros y crear una mejor vida para mi. Por eso soy una deportista, una mujer, una emprendedora que comprendí que si doy lo mejor merezco lo mejor. Siempre que haya una posibilidad de poder tener una mejor calidad de vida lo sigo. Y no solo por mi sino pensando en ayudar a los míos y a otros. Y esa disciplina, ese esfuerzo me lo ha dado el boxeo porque tiene mucho de consciencia, de calidad humana. La dedicación y perseverancia que requiere ser boxeadora  fue lo que me trajo hasta acá porque comprendí que la única manera era estar bien entrenada, bien alimentada y bien de la cabeza. Ahí está el equilibrio. Trabajé mucho en lo personal para ser mejor cuando hice terapia. Estudié, me recibí de psicóloga social al mismo tiempo que fui mamá. No solo trabajé en lo deportivo. Uno se va puliendo todo el tiempo. Yo estoy en un momento de mucha paz de que nunca le hice mal a nadie, que siempre luché por lo mejor para todos los que amo.

¿Cómo haces para mantener encendida la llama del sueño olímpico?

Yo siempre digo lo mismo que cuando hay un sueño tenes que ponerle fecha de cuándo lo vas a concretar. En este caso se extendió un año más pero continua. Siempre habrá lo que te motive a seguir. Continuo alimentándome bien, entrenado, sigo cumpliendo pequeñas metas diarias para que cuando se me acumulen y llegue el momento tenga un resultado positivo. No es que abandono el sueño sino que lo alimento todos los días. Los sueños se trabajan todos los días.

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