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AMMFight

¡Georges St-Pierre, el corazón de un campeón!

👤UFC 🕔4.April 2007


El campeón de peso welter de UFC Georges St-Pierre no llenará nunca el cuaderno de notas de un reportero con declaraciones acerca de su propia grandeza, sus planes de reinar en la división para siempre o cómo destrozará a su próximo oponente con golpes precisos hasta verlo derrumbarse.  Honestamente, ése es uno de sus encantos.  Es un caballero en el campo de batalla, un chico de Canadá que puede ser muy agradable pero también puede voltearte de una patada en la cabeza o puede torcer tus miembros hasta colocarlos en posiciones inimaginables.  Por eso cuando dice que no quiere pensar en nada más allá que su próximo oponente en UFC 69, Matt Serra, o que quiere concentrarse en una sola pelea a la vez y no en combates futuros, esto no suena poco sincero como podría sonar en boca de otros atletas.  De hecho, cuando lo escuchamos pronunciar esto, sabemos que es posible que no haya nada más importante en su vida que concentrarse únicamente en el 7 de abril.

 “En mi cabeza, no soy el campeón", afirmó St-Pierre, que ganó la corona del UFC en el segundo asalto contra Matt Hughes el pasado mes de noviembre.  “Soy una persona que tiene la oportunidad de ganar otro título.  Así me tomo esta pelea.  No considero que en esta pelea yo sea el campeón y tenga que defender mi título.  Siempre lo tomo como un desafío”.

Para algunos observadores, St-Pierre debe tener mucho cuidado este fin de semana, no por Sierra sino por el supuesto inevitable exceso de confianza que debe tener al enfrentar a un luchador que parece estar en una categoría menor.  Pero Serra no está en inferioridad de condiciones: es un beligerante peleador neoyorquino que no sólo es reconocido mundialmente sino que además no tiene miedo de aplicar los golpes más violentos, algo que ha hecho con algunos de los mejores del mundo a lo largo de los años.  Serra no es ningún tonto y St-Pierre lo sabe.

“No está valorado en su justa medida, pero es un luchador muy peligroso”, afirmó St-Pierre sobre Serra.  “Esta pelea durará probablemente cinco asaltos y va a ser una guerra.  Es muy peligroso con las rendiciones y va a tener una estrategia muy fuerte para enfrentarme. Tengo que estar bien preparado porque puedo pasarla muy mal. Nadie ha logrado vencerlo, excepto Shonie Carter que lo consiguió con un fuerte golpe de nudillos.  Incluso BJ Penn lo enfrentó con cierta distancia, por lo tanto va a ser una guerra.  No va a ser nada fácil”.

Nuevamente, muchos luchadores podrían decir eso porque es políticamente correcto y es una buena manera de dar publicidad a la pelea.  Pero con St-Pierre la historia es diferente, porque sus palabras están respaldadas por sus acciones. Así que incluso sin haberse podido entrenar con los miembros del Renzo Gracie Team en Nueva York, ha reclutado un equipo de ensueño que no sólo incluye a sus compañeros habituales de entrenamiento de Canadá (Victor Vargotski y John Danaher) y el as de Muay Thai, Kru Phil Nurse, en Nueva York, sino también a renombrados miembros de las artes marciales mixtas como David Loiseau, Jonathan Goulet, Rashad Evans y Nathan Marquardt.

“Nunca alcancé los cinco asaltos pero entreno con los mejores boxeadores y luchadores del país, entreno para una pelea con cierta distancia", admite. “Estaría listo para soportar diez asaltos si fuera necesario. La razón por la cual sigo trabajando arduamente es que puedes ganar un título pero no puedes comprar el respeto de la gente: debes ganártelo”, admite.  “Por ahora sólo gané el título pero me falta ganarme el respeto de la gente y realmente lo necesito. Cuando lo logre, tendré que pensar en un nuevo desafío".

La mayoría no coincidiría con el análisis de St-Pierre de que aún no ha ganado el respeto de la gente.  De hecho, existe la posibilidad de ubicarlo no sólo en la cúspide de la pirámide de la división de peso welter sino también como uno de los principales luchadores en todo el mundo.  Y no fue sólo su victoria sobre Hughes lo que le dio tal reconocimiento; esa pelea fue la punta del iceberg de lo que ha sido su trayectoria desde su debut profesional en las artes marciales mixtas en el año 2002.

Como nativo de Montreal, St-Pierre se hizo conocido en la escena local con una serie de victorias en el espectáculo de artes marciales mixtas más grande de Canadá, el UCC (ahora conocido como TKO).  En enero de 2004 hizo su debut en el UFC con una victoria por decisión después de tres asaltos sobre Karo Parisyan. Luego, tras una victoria por knock out técnico en el primer asalto ante Jay Hieron en el Octágono menos de cinco meses después, fue convocado para enfrentar a Hughes por el cinturón de peso welter vacante de UFC en octubre de 2004. Hughes le dio un cierre amargo al año de St-Pierre, logrando una victoria por rendición en el primer asalto, en una pelea que dejó más preguntas que respuestas.  St-Pierre era joven y talentoso, pero ¿tenía la fortaleza mental necesaria para convertirse en un campeón mundial?

Esas respuestas aparecerían pronto.  En el año 2005, St-Pierre causó una revolución en la división, venciendo a Dave Strasser y a Jason Miller, destruyendo a Frank Trigg y logrando la rendición del rey actual del peso liviano del UFC, Sean Sherk.  Pero recién en su pelea del año 2006 con BJ Penn mostró verdaderamente que había dejado de ser un atleta talentoso para convertirse en un verdadero artista de las artes marciales, cuando se recuperó de un horrible primer asalto, ganando las dos siguientes rondas y logrando una victoria por decisión después de tres asaltos.  Pero todo lo que le faltaba era vencer a Hughes y el 18 de noviembre logró esa victoria con un mínimo esfuerzo, ya que dominó al que fue campeón durante mucho tiempo desde el principio hasta el enfático final.

Pero no hubo ningún reproche tal como “se los advertí” hacia los críticos, sólo mostró lágrimas de felicidad y le presentó su nuevo cinturón a su fanática número uno: su madre.

“Era un sueño hecho realidad”, recuerda St-Pierre de esa noche en Sacramento, California.  “Mi mamá me ayudó tanto al principio de mi carrera que por eso fue muy importante que ella estuviera ahí la noche más sobresaliente de mi vida. Ella sabe que tuve que hacer muchos sacrificios y me dijo que estaba orgullosa de mí”.

Y tenía una buena razón: crió a un caballero.  También crió a un luchador, a uno que merecidamente pasó a formar parte de los pósters publicitarios del UFC.  Pero pasar de la oscuridad relativa a convertirse en una súper estrella puede afectarte si no estás preparado.  GSP parece llevar muy bien su lugar de campeón.

“Tengo más responsabilidades en cuanto a publicidad y a ese tipo de cosas, pero trato de seguir siendo la misma persona”, admite.  "Eso es muy importante para mí. Así me criaron mis padres y así me formó mi maestro anterior de artes marciales (Jean Couture)”.

Eso significa que no hará declaraciones estúpidas, ni lanzará miradas desafiantes ni hará pronósticos sobre peleas futuras como la competencia de inauguración entre los dos jóvenes estrella Diego Sanchez y Josh Koscheck.

“No lo sé, los dos son muy buenos luchadores”, afirmó St-Pierre cuando le preguntaron quién era su favorito.  “Ahora estoy concentrado en Matt Serra, veremos qué pasa después".

¿Y qué piensa de una tercera pelea con Matt Hughes?

"Una pelea por vez”.

¿Es difícil mantener esa concentración?

Se ríe entre dientes.

"Una pelea por vez”.

Se vuelve a reír, sabiendo que contestará sólo lo que él quiere.

“Quiero mantener la misma actitud que tuve cuando peleé con Matt Hughes y creo que eso me va a mantener en una posición sólida”.

Parece que será un largo reinado.