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AMMFight

¡La cuenta regresiva con Michael Bisping!

👤UFC 🕔30.March 2007


Hola amigos, espero que hayan tenido una buena semana. Yo he estado entrenando muy duro para el UFC 70 y haciendo entrevistas aquí y allá. Esta entrevista la hice en el gimnasio, el Wolf’s Lair, donde accidentalmente le pegué una patada al reportero en el rostro y le hice sangrar la nariz y los labios (se los contaré en detalle la semana próxima) pero más allá de eso ha sido otra semana para entrenarme y prepararme para bailar con Elvis el 21 de abril.

Algunos de ustedes me han escrito correos electrónicos preguntándome cómo llegué al deporte de artes marciales mixtas, y si bien le conté la historia a muchos periodistas reconocidos en los últimos meses, no creo que los fanáticos del UFC sepan mucho sobre mi carrera antes de mi aparición en la casa de Ultimate Fighter III.

Por eso, aquí va la biografía resumida de Michael Bisping, en los días previos al UFC.

Aquí va...

Aunque ya no me considero un artista de las artes marciales (como muchos de los luchadores de artes marciales mixtas, me considero un "luchador" o inclusive un "atleta”), el largo camino al UFC comenzó cuando empecé a practicar artes marciales a los 7 años.

Siempre trataba de copiar el estilo de mi hermano mayor, Konrad; lo seguía a todos lados y cuando él empezó a ir a un gimnasio de artes marciales cerca de donde vivíamos en Lancashire, yo lo seguí.

Finalmente él perdió interés pero a mí me encantaba. Cuando tenía 10 años ya ganaba torneos de full contact kickboxing en Inglaterra y tuve la suerte de viajar al exterior para participar de varias competencias. Sigo estando orgulloso de esto: gané todas las competencias de las que participé, sin importar si era karate, kick-boxing, jiu-jitsu o alguna otra.

Es curioso porque el “jiu-jitsu” que me enseñaron siempre incluía un entrenamiento libre en sparring al final de cada lección, por lo tanto combinar golpes con rendiciones es algo que hago desde que era muy chico. ¡Tal vez estaba predestinado a ser un luchador de artes marciales mixtas desde el principio!

Las artes marciales fueron muy importantes durante mi infancia y mi adolescencia: películas de Bruce Lee, las Tortugas Ninjas, armas y demás, siempre estuve en contacto con ellas. Y aunque me avergüence, debo admitir que me compré algunas estrellas ninja y nunchakus, aunque después de cortarme la cabeza varias veces rápidamente me cansé de los nunchakus (risas).

Pero al final de mi adolescencia me alejé de todo eso, no sé por qué pero pensé que era hora de unirme al "mundo real" y dejar de perder el tiempo, así que abandoné las prácticas de artes marciales. Tuve muchísimos trabajos, la mayoría de ellos eran muy malos, así que nada me interesaba y en mis veintitantos me encontré desilusionado con lo que había hecho con mi vida.

Mi vida no tenía rumbo, y me preguntaba, "¿Es esto?” ¿Esto es lo que soy?”

La única cosa que me ha hecho feliz y en lo único que soy bueno es en las peleas, por lo que pensé en eso y luego decidí convertirme en un boxeador profesional. En ese momento ni había escuchado hablar de las artes marciales mixtas, por eso creí que el boxeo era la única forma de vivir de las peleas.

Así que me dirigí al gimnasio de boxeo, muy ansioso por comenzar. Algunos de los muchachos trataron de esmerarse en darme una paliza mi primera noche de sparring en el gimnasio, pero la estrategia no les resultó. En verdad, les rompí el trasero tan fácilmente en mi primera noche que los entrenadores me pusieron en algunas peleas amateur inmediatamente. Las gané todas por knock out.

No quería que los del gimnasio pensaran que soy un idiota, por lo tanto no les comenté nada, pero quería convertirme en un profesional lo antes posible para comenzar a ganar dinero. Pero cuando estaba empezando mi carrera en el boxeo, me encontré con mi antiguo instructor de artes marciales y me contó muchas mentiras sobre la posibilidad de pelear y ganar buen dinero instantáneamente en las artes marciales mixtas.

¡Debuté en abril de 2004 y lo que me pagaron fueron realmente monedas! (risas) Ni siquiera me dieron un boleto gratis para mi novia Rebecca, tuve que pagarlo. (risas) Pero me encantó el desafío de practicar boxeo, kickboxing, lucha libre y luchas de rendición al mismo tiempo.

En ese momento ya tenía dos niños, Callum y Ellie, pero me arriesgué, dejé de trabajar y comencé a entrenar a tiempo completo en las artes marciales mixtas.

Ahora que estoy en la tele, la gente debe pensar que fue fácil dejar mi trabajo de cartero, de carnicero y todos los otros trabajos que había conseguido, pero en ese momento muchos me desaprobaban. Fue muy duro al principio, mantener a mi familia y entrenar como luchador novato.

Escuché historias similares de otros luchadores, pero tenía tan poco dinero que no podía pagarme el hotel, por lo tanto la noche anterior a la pelea solía dormir en el coche.

Una de las veces que dormí en el coche hubo un temporal de nieve. Una noche horrible, había tres pulgadas de nieve en mi coche. Fue como dormir en un congelador. Hacía tanto frío que golpeé la puerta en una casa vecina y les pregunté si podía dormir en su porche.

A pesar de todo esto, convertirme en luchador de artes marciales fue la mejor decisión que tomé en mi vida. Mucha gente pensó que estaba mal de la cabeza, pero sinceramente Rebecca me apoyó muchísimo. Ella podría haber dicho "¡Tenemos dos niños, ubícate y sé realista!” pero realmente fue muy comprensiva.

Por suerte, después de unas pocas peleas ya tenía un nombre en la escena británica y después de haber peleado en diferentes promociones en Inglaterra decidí que estaba listo para la gran liga: el UFC.

En diciembre de 2005, el UFC vino a Londres a realizar audiciones para luchadores de la tercera serie para el programa de televisión realista Ultimate Fighter.

Fui a las audiciones en el mejor estado físico de mi vida. Ésta era la oportunidad de mi vida y no iba a desperdiciarla.

Nos hicieron demostrar el agarre y después nos hicieron tirar golpes y patadas a las almohadillas protectoras, luego hicimos una prueba de pantalla frente a Dana White y a algunos de los principales representantes de UFC. Hice algunas bromas y todos se rieron, tuve la sensación de que me había ido bien.

Cruzando mis dedos, me entrené hasta la Navidad de 2005. Sabía que si quedaba seleccionado para el TUF III me llamarían para que me presentara en Las Vegas a los pocos días y quizá estaría luchando pronto después de eso.

Un amigo mío también estaba preseleccionado pero a mí me llamaron y a él no. Hice las maletas y partí para Las Vegas, decidido a ganar el contrato del Ultimate Fighting Championship.

Y el resto de la historia la han visto en vivo y a todo color...

Llegar al UFC era un sueño imposible cuando dejé mi trabajo. Excepto Becky y un par de personas más, todos pensaban que me había vuelto loco y que era totalmente irresponsable por seguir un sueño como éste. Pero yo sabía que podía llegar y por más cursi que suene, estoy orgulloso de haber creído en mí y de haber luchado por conseguir lo que quería.

Hasta la próxima vez, el Conde.

Como se lo contaron a Ant Evans