Dalton Smith tiene en la mira convertirse en el último campeón de Gran Bretaña
Dalton Smith afronta el mayor reto de su carrera convencido de que puede dominar al temido Subriel Matías y convertirse en el nuevo campeón mundial británico este fin de semana. El invicto boxeador de Sheffield se prepara para una cita que podría cambiar su vida profesional para siempre.
Smith desafiará al puertorriqueño por el título superligero del Consejo Mundial de Boxeo en el Barclays Center de Brooklyn, durante la madrugada del domingo. Será su primera oportunidad por un cinturón mundial y llega en plena madurez deportiva, decidido a aprovechar el momento que tanto esperó.
El récord de Matías impresiona incluso a los más experimentados: 22 nocauts en 23 victorias, con solo dos derrotas en su trayectoria. Es considerado uno de los pegadores más peligrosos de la división, pero Smith sostiene que tiene las herramientas para frenar esa potencia y dar el golpe definitivo.
“Mi objetivo es ser campeón mundial del CMB. Creo que puedo dejar una huella y frenar a Matías, pero pase lo que pase, voy a ir a ganar y a asegurarme de que mi mano esté levantada al final”, declaró el británico, quien suma 13 nocauts en 18 peleas invictas.
Un combate marcado por la polémica previa
La preparación para esta pelea por el título no estuvo exenta de controversias. En noviembre, Matías dio positivo por una sustancia prohibida en un control de la Asociación Voluntaria Antidopaje, generando incertidumbre sobre la continuidad del combate y despertando críticas dentro del ambiente boxístico.
El Consejo Mundial de Boxeo emitió un comunicado en el que habló de “circunstancias atenuantes”, señalando que el puertorriqueño había consumido suplementos contaminados con Ostarine. Los niveles detectados fueron descritos como “relativamente bajos y consistentes con suplementos contaminados”, lo que permitió que la pelea siguiera en pie.
Pese al ruido mediático, Smith asegura que no se dejó distraer por la situación y que mantuvo su enfoque intacto. Para él, la oportunidad de ceñirse el cinturón verde y oro está por encima de cualquier factor externo que pueda rodear a su rival en la antesala del combate.
El británico tiene además un incentivo extra: convertirse en el próximo campeón mundial de su país, tras la reciente consagración de Fabio Wardley como monarca pesado de la OMB. La posibilidad de sumarse a esa selecta lista alimenta su ambición y lo impulsa a rendir al máximo nivel.
“Significaría todo para mí. He estado trabajando duro para lograrlo desde que entré por primera vez a un gimnasio a los seis años”, explicó Smith al referirse a la magnitud de esta pelea. El camino hasta Brooklyn fue largo y lleno de sacrificios, pero siente que finalmente llegó su momento.
Su historia personal se entrelaza con la de su ciudad natal. Sheffield ha seguido de cerca su progreso desde las primeras veladas locales hasta esta oportunidad mundialista en uno de los escenarios más emblemáticos del boxeo estadounidense..
“Lo hago por mi familia, mi equipo, mis fans y mi ciudad”, añadió el púgil, reflejando que el desafío no es solo deportivo, sino también simbólico. Para Smith, una victoria ante Matías sería la culminación de años de trabajo silencioso y la confirmación de que pertenece a la élite mundial.
En la esquina opuesta estará un campeón temible, acostumbrado a imponer respeto con su potencia demoledora. Sin embargo, Smith confía en su preparación, su disciplina y su estrategia para neutralizar a uno de los noqueadores más peligrosos del momento.