Adam Azim busca la unificación frente a Dalton Smith, campeón del CMB
Adam Azim reconoció que no pagó las 40 libras del PPV para ver en directo la coronación mundial de Dalton Smith, y que optó por reproducir la pelea a la mañana siguiente, un detalle que reabrió el debate sobre los altos precios de las retransmisiones para el público británico.
Smith se vio obligado a viajar a terreno hostil para medirse con el temido noqueador puertorriqueño Subriel Matías, después de que Matchroom Boxing, promotora de Eddie Hearn, perdiera la subasta de la bolsa en septiembre frente a Fresh Productions, que llevó el combate al Barclays Center de Nueva York.
Para los aficionados del Reino Unido, la velada se ofreció a través de PPV.com por 41,95 libras, una cifra que muchos consideraron excesiva, aunque el propio Azim admitió que, pese a las críticas, la transmisión cumplió su cometido y permitió disfrutar de un gran combate.
Las apuestas estaban claramente en contra de Smith como visitante, pero el británico desafió todos los pronósticos y detuvo a Matías a mitad del quinto asalto, logrando una victoria que muchos consideran una de las más impactantes de su carrera y una de las grandes sorpresas del año.
“Es caro, 40 libras. Con eso puedes conseguir dos PPV. ¿Qué sentido tiene pagar eso si mucha gente ni siquiera ve la pelea? La retransmisión podría haber sido mejor, pero boxeó muy bien”, resumió Azim al valorar la experiencia desde el punto de vista del aficionado.
El futuro de una rivalidad británica
El joven púgil también cargó contra Eddie Hearn por no haber ganado la subasta y permitir que el combate se celebrara en Estados Unidos, señalando que Matchroom tenía los recursos suficientes para llevar la pelea a Inglaterra y convertirla en un gran evento con el respaldo masivo del público local.
“Debería haber ganado las subastas. Tiene mucho dinero. Si la hubiera hecho en Sheffield y en un estadio, la sensación habría sido mucho mejor con su afición”, añadió Azim, convencido de que el contexto habría amplificado todavía más el impacto de la victoria.
Pese a esas críticas, dejó claro que el triunfo de Smith es una magnífica noticia para el boxeo británico en la división superligero, ya que abre la puerta a una posible pelea entre ambos que podría convertirse en una unificación histórica si él logra conquistar su propio cinturón.
“Es una gran noticia para mí. Si gano un título mundial, tendremos una unificación masiva en Gran Bretaña, como Frampton con Quigg o Khan con Brook”, explicó, citando grandes rivalidades nacionales que marcaron época.
El boxeador de 23 años dejó claro que su objetivo es convertirse en campeón mundial lo antes posible, preferiblemente conquistando el título de la FIB, al que considera una pieza clave para cimentar su legado y ser reconocido oficialmente entre la élite de las 140 libras.
“Quiero el título mundial de la FIB. Ganar un cinturón consolidado es lo que te da tu legado, eso es lo que te hace campeón de verdad”, sentenció Azim al hablar de sus ambiciones a corto y medio plazo.
Smith, por su parte, ha dejado caer que quienes aspiren a su nuevo título deberán ganarse la oportunidad, una frase que muchos interpretaron como un mensaje directo a su compatriota, aunque Azim asegura no tener prisa por forzar un enfrentamiento inmediato.
“Probablemente se refería a mí, pero todavía soy joven. Él tiene 28 y yo 23. Tengo años por delante y tiempo para hacerlo antes que él”, explicó el boxeador, confiado en que su momento llegará, dijo Adam Azim.
Mientras tanto, Azim continúa centrado en su propia hoja de ruta hacia el campeonato, que pasa por su próximo combate frente a Gustavo Lemos el 31 de enero, con la convicción de que cuando ambos compartan el ring saltarán chispas propias de una rivalidad doméstica de alto voltaje.