Michael Zerafa se disculpó tras polémica de su corte: Estuvo mal
Un amplio sector de aficionados y personalidades del boxeo, incluido su rival más reciente, Nikita Tszyu, acusaron al boxeador australiano Michael Zerafa de haberse retirado deliberadamente en el tercer asalto de su combate del viernes pasado en Boondall, Australia, generando una fuerte controversia en la escena local.
Zerafa, con récord de 34 victorias y cinco derrotas, 22 de ellas por nocaut, aseguró al médico del ring que no podía ver con claridad debido a un aparente pequeño corte sobre el ojo. La herida, provocada por un cabezazo accidental, no presentaba sangrado visible, lo que despertó dudas inmediatas.
El médico, visiblemente escéptico, trasladó la información al árbitro, quien decidió declarar la pelea como no concluida al haberse detenido antes del cuarto asalto. La resolución pareció dejar conforme a Zerafa, pero provocó una reacción adversa entre los asistentes al recinto.
La multitud, compuesta por más de 10 mil personas, expresó su descontento con fuertes abucheos. El público había pagado por un combate de alto perfil entre un veterano consolidado y el invicto Nikita Tszyu, quien llegaba con marca de 11-0 y nueve nocauts.
Tras el combate, Zerafa negó de manera reiterada haber dicho que no podía ver, responsabilizando al médico de la decisión de detener la pelea. Según el púgil, la interrupción no fue iniciativa suya, sino una mala interpretación de sus palabras en un momento de tensión.
Reacciones, críticas y disculpa pública
La polémica se intensificó cuando el cutman Matt Clark, integrante de la esquina de Zerafa, publicó en redes sociales una imagen del hisopo utilizado para tratar el corte, mostrando apenas una mínima mancha de sangre. Zerafa sostuvo que todo se debió a un malentendido.
El excampeón mundial superwelter Tim Tszyu, hermano de Nikita, se burló de Zerafa en el centro del ring. Cuestionó su hombría y recordó que él mismo peleó diez asaltos con un corte mucho más severo en su combate ante Sebastian Fundora en 2024.
Ante la creciente presión, Zerafa emitió un comunicado el domingo a través de sus redes sociales. En él, reconoció errores en sus declaraciones iniciales y ofreció una disculpa pública por la forma en que se expresó tras la pelea.
“Quiero reconocer que lo que dije estuvo mal y disculparme. Mi elección de palabras en ese momento fue deficiente y no refleja mis valores ni la persona que aspiro a ser”, escribió Zerafa. Atribuyó sus palabras al estado emocional posterior al combate.
Zerafa insistió en que su visión estaba realmente borrosa, pese a que el corte solo fue detectable tras una revisión minuciosa. Aseguró que evaluaciones médicas no difundidas públicamente registraron una visión de 6/20 en el ojo afectado.
“El juicio constante, la desinformación y el trato que he recibido por parte de algunos sectores del boxeo me han pasado factura con el tiempo”, añadió el púgil, señalando la presión acumulada de entrenadores, promotores y críticos.
“Eso no excusa mi error, pero sí ayuda a explicar el peso emocional que hay detrás de él”, concluyó Zerafa, quien además solicitó una revancha de manera inmediata tras la pelea, buscando limpiar su imagen sobre el ring.
Nikita Tszyu, sin embargo, se mostró escéptico ante la explicación de su oponente. “Cuando siente un poquito de dolor, busca la salida de inmediato”, declaró previamente el joven invicto, dejando claro que no comparte la versión de los hechos.