Julio César Chávez Jr. reveló que estuvo cerca de la muerte por sus adicciones
Julio César Chávez Jr. cargó durante buena parte de su carrera con un peso difícil de sobrellevar. Ser el hijo del “Gran Campeón Mexicano” marcó sus primeros años en el boxeo profesional, mientras luchaba por construir una identidad propia dentro y fuera del ring.
A esa presión mediática y deportiva se sumaron problemas personales que afectaron seriamente su trayectoria. Las adicciones se convirtieron en un obstáculo constante para Chávez Jr., al punto de poner en riesgo su salud y provocar interrupciones prolongadas en su carrera como boxeador profesional.
El propio “Júnior” ha reconocido que el consumo excesivo de sustancias, en especial pastillas para adelgazar, tuvo un impacto devastador. Más allá de los efectos en su rendimiento deportivo, el problema escaló hasta situaciones críticas que lo llevaron varias veces al hospital.
En una reciente entrevista en el podcast conducido por Aldo T. de Nigris, Chávez Jr. habló abiertamente sobre los episodios más graves de su lucha contra las adicciones, revelando que estuvo al borde de la muerte en más de una ocasión.
“No son fáciles las adicciones, yo estuve a punto de morirme dos veces de sobredosis, caí al hospital. Se te va la onda, entre desveladas y más pastillas llega un momento que te descompensas, se te altera el corazón, la presión y estás a punto de morirte”, relató Julio César Chávez Jr.
El punto de quiebre y un nuevo intento
El boxeador mexicano explicó que hubo un momento decisivo en el que tomó conciencia de la gravedad de su situación. Durante una de sus emergencias médicas, recordó haber sentido que su vida corría serio peligro mientras era trasladado de urgencia a un hospital.
Según su testimonio, una severa alteración cardiaca complicó el trayecto en ambulancia, generando un episodio que marcó un antes y un después. Chávez Jr. describió ese instante como el punto más bajo de su vida personal y profesional.
“Cuando caí al hospital estuve a punto de morirme. Le decía al policía de la ambulancia que me iba a morir. Tenía la presión en más de 300 y el corazón arriba de 200. Gracias a Dios me pusieron algo y no pasó a mayores”, recordó Julio César Chávez Jr.
Chávez Jr. logró defender el cinturón en tres ocasiones, consolidándose momentáneamente como una de las figuras del boxeo mexicano. Sin embargo, tras ese periodo, su rendimiento decayó y su carrera entró en una prolongada etapa de irregularidad.
Más de una década después, el hijo del “Gran Campeón Mexicano” intenta reenfocar su vida con mayor disciplina y cerrar su etapa como boxeador de forma digna. El próximo 24 de enero enfrentará a Ángel Julián Sacco en la Arena Potosí, en San Luis Potosí.
De acuerdo con el plan de sus promotores, una victoria podría abrirle la puerta a disputar un título mundial en territorio mexicano, en lo que sería un último intento de reivindicación deportiva para Julio César Chávez Jr.