Abel Ramos impone experiencia y derrota al invicto Tahmir Smalls en Glendale
GLENDALE, Arizona – La experiencia, el trabajo al cuerpo y el respaldo de su gente marcaron la diferencia para el contendiente welter Abel Ramos, quien regresó al ring con una valiosa victoria por decisión dividida sobre el hasta entonces invicto Tahmir Smalls, en una intensa pelea celebrada en la Desert Diamond Arena y transmitida por DAZN.
Las tarjetas de los jueces reflejaron lo cerrado del combate: 98-92 y 97-93 para Ramos, mientras que un tercer juez vio ganar a Smalls 96-94. Con este resultado, Ramos mejora su récord a 29-6-3 (22 nocauts), mientras que Smalls sufre la primera derrota de su carrera y queda con 16-1 (11 nocauts).
Inicio complicado para Ramos
El combate comenzó con Smalls mostrando rapidez y precisión. El joven peleador de Filadelfia utilizó su jab con efectividad y conectó combinaciones limpias ante un Ramos que evidenció algo de inactividad tras más de un año fuera del ring.
Ramos no peleaba desde noviembre de 2024, cuando empató en un polémico combate ante el excampeón mundial Mario Barrios. Esa larga ausencia pareció notarse en los primeros asaltos, donde Smalls logró marcar el ritmo y sumar puntos con golpes rectos desde la media distancia.
Sin embargo, el peleador de Casa Grande mantuvo la calma y se apegó al plan trazado: acortar la distancia y trabajar el cuerpo.
El giro en la segunda mitad
A partir del cuarto asalto, la pelea comenzó a cambiar. Ramos conectó una derecha poderosa que llamó la atención de Smalls y lo obligó a retroceder. En el quinto round, el veterano ya encontraba con mayor frecuencia el torso de su rival, debilitando progresivamente su movilidad.
El sexto fue competitivo, con intercambios intensos en el centro del ring, pero el desgaste físico empezaba a inclinar la balanza. Ramos cerró mejor el séptimo asalto presionando con combinaciones al cuerpo y al rostro, mientras Smalls disminuía su volumen ofensivo.
En el octavo, una derecha clara sacudió a Smalls y en el noveno Ramos descargó una ofensiva sostenida al cuerpo que dejó al invicto visiblemente afectado. El castigo acumulado pasó factura en los asaltos finales, donde Ramos tomó el control absoluto del combate.
Para el décimo y último round, el peleador local impuso su experiencia, presionando sin descanso mientras Smalls buscaba sobrevivir hasta la campana final.
Ramos vuelve a la conversación
Al finalizar la pelea, Ramos admitió que sintió nervios al escuchar las tarjetas, recordando decisiones cerradas del pasado. No obstante, esta vez el veredicto estuvo de su lado.
“Espero que esta victoria me dé otra oportunidad titular”, expresó Ramos tras el combate, dejando claro que su ambición sigue intacta dentro de una división welter altamente competitiva.
El triunfo no solo representa una victoria en el récord, sino una reafirmación de vigencia en una categoría donde cada oportunidad cuenta.
Empate vibrante en la coestelar
En la pelea coestelar, el campeón estatal supergallo de Arizona Jordan Martínez (16-0-1, 15 nocauts) y el mexicano Arturo Cárdenas (17-0-2, 9 nocauts) protagonizaron un combate electrizante que terminó en empate dividido.
Las tarjetas fueron 98-92 para Martínez, 96-94 para Cárdenas y 95-95. El público disfrutó de diez asaltos de acción constante, con Martínez presionando y Cárdenas respondiendo con los golpes más contundentes. La posibilidad de una revancha quedó abierta tras el cerrado resultado.
Resultados adicionales de la cartelera
En peso superligero, el mexicano Oscar Álvarez Guerrero derrotó por decisión unánime (79-73, 79-73 y 78-72) al local Trini Ochoa, quien sufrió la primera derrota de su carrera y ahora queda con 21-1 (9 nocauts).
El prospecto superwelter Héctor Beltrán (7-0, 5 nocauts) dominó ampliamente al peruano César Díaz por tres tarjetas de 60-54, mostrando potencia y variedad ofensiva.
En peso gallo, el zurdo Phillip Vella (5-0, 2 nocauts) superó a Brayan Ramos por decisión unánime (60-54 en las tres tarjetas).
La velada la abrió el welter Rahman Muhammad (2-0, 2 nocauts) con una victoria por nocaut técnico en el segundo asalto sobre Mitchell McFadden.