Jukiya Iimura promete destronar a Anthony Olascuaga en Yokohama: “Solo tengo que vencer a un Tony fuerte”
Tokio, Japón. El retador japonés Jukiya Iimura aseguró que llega en plenitud física y mental para disputar el título mundial mosca de la OMB ante el campeón estadounidense Anthony Olascuaga, en el evento U-NEXT BOXING 5, que se celebrará el próximo 15 de marzo en el Yokohama BUNTAI.
Media Workout / Jukiya Iimura Naoki Fukuda
Durante un entrenamiento público realizado en el gimnasio Kadoebi de Tokio, Iimura mostró velocidad, precisión y un notable enfoque táctico a menos de dos semanas de la pelea más importante de su carrera. Clasificado sexto en el ranking de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el japonés buscará aprovechar esta segunda oportunidad luego de que en diciembre pasado tuviera que retirarse de una pelea titular por una lesión en la costilla izquierda.
“He podido entrenar sin lesiones y estoy en gran forma. Estoy feliz de poder desafiar a un campeón tan fuerte”, declaró Iimura ante los medios, acompañado por su esposa Masami —quien funge como su segunda en la esquina— y su entrenador Kenta Okumura.
Concentración y precisión como armas clave
En la sesión abierta, Iimura realizó asaltos de sombra, trabajo de manoplas y ejercicios de desplazamiento, prestando especial atención a la posición de la cabeza y a los movimientos hacia adelante y atrás. Alternó guardias, ejecutó jabs limpios y combinaciones cortas con especial énfasis en la precisión.
“No tengo una especialidad concreta, pero tengo mayor concentración”, afirmó el retador. “Solo tengo que vencer a un Tony fuerte”.
El japonés aseguró que su motivación no se basa únicamente en la oportunidad deportiva, sino también en una carga emocional significativa. Subió al ring vistiendo una camiseta en homenaje a Shigetoshi Kotari, ex compañero universitario fallecido el año pasado tras sufrir un hematoma subdural agudo luego de un combate.
“Compartimos habitación en mi primer año. Me enseñó a cocinar y siempre me cuidó. Siento que me apoya desde el cielo”, expresó Iimura, quien también recordó al exentrenador Shinsuke Umeshita, fallecido en octubre pasado. Incluso reveló que soñó recientemente con él, recibiendo el consejo: “Hazlo como siempre”.
Espíritu Kakuebi: tradición de sorpresas
El gimnasio Kadoebi Houseki cuenta con antecedentes de campeones que conquistaron el mundo cuando eran considerados desfavorecidos. Figuras como Yusuke Kobori, Isai Oguni y Seiya Tsutsumi lograron títulos mundiales contra pronósticos adversos.
Iimura busca seguir esa tradición.
“He ganado peleas siendo el menos favorito, igual que mis predecesores. Quiero encarnar esa historia de revertir predicciones desfavorables”, aseguró con serenidad.
Su esposa Masami confirmó el cambio en su actitud: “El brillo en sus ojos es diferente”.
En diciembre, cuando se lesionó, Iimura insistía en competir, pero fue su equipo quien lo convenció de esperar. “No tenía sentido subir lesionado y luego buscar excusas. Ser campeón mundial no es fácil”, recordó.
Olascuaga, el campeón a vencer
Del otro lado estará Anthony Olascuaga (27 años), campeón mundial mosca de la OMB y considerado uno de los boxeadores más sólidos y técnicamente completos de la división. Iimura siguió atentamente su última defensa y reconoce el nivel del monarca.
“Es el oponente más fuerte de la división. Me motiva enfrentarme al mejor”, sostuvo.
La pelea formará parte de una cartelera de alto nivel que también incluye el eliminador gallo de la AMB entre Nonito Donaire y Riku Masuda, el título mínimo AMB entre Ryusei Matsumoto y Yuni Takada, y el campeonato minimosca CMB entre Knockout CP Freshmart y Shokichi Iwata.
Cuenta regresiva hacia Yokohama
A menos de dos semanas para el combate, Iimura transmite calma y determinación. Su preparación ha sido meticulosa, enfocada en pulir detalles técnicos y fortalecer su resistencia para afrontar el ritmo del campeón.
“Cuando era niño veía entrenamientos abiertos como este y soñaba con estar aquí. Ahora solo quiero ganar y seguir avanzando”, concluyó.
El 15 de marzo, en el Yokohama BUNTAI, Jukiya Iimura intentará escribir el capítulo más importante de su carrera y conquistar el título mundial mosca de la OMB frente a su público. El desafío es enorme, pero el retador japonés está convencido de que ha llegado su momento.