John Fury teme que su hijo Tyson esté acabado antes de su regreso al cuadrilátero
El regreso de Tyson Fury al boxeo ha generado una fuerte controversia en su entorno más cercano, especialmente en su padre, John Fury, quien teme por las consecuencias físicas y personales de esta decisión.
El excampeón de los pesos pesados pondrá fin a su más reciente retiro el próximo mes, cuando se enfrente al ruso Arslanbek Makhmudov en el estadio del Tottenham Hotspur Stadium, en un combate que marcará su regreso tras un periodo de inactividad.
Fury no pelea desde sus dos derrotas consecutivas ante Oleksandr Usyk en 2024, resultados que dejaron dudas sobre su futuro en el deporte. A pesar de ello, el británico ha decidido volver al ring en busca de una nueva etapa.
Sin embargo, su padre no comparte esta decisión y ha sido especialmente crítico con el entorno del boxeador. John Fury incluso decidió no asistir al segundo combate frente a Usyk y ha manifestado públicamente su desacuerdo con este regreso.
“Le están llenando la cabeza de tonterías”, aseguró John, quien considera que una posible tercera pelea ante Usyk tendría un desenlace similar. “Tyson se está debilitando y Usyk se está fortaleciendo”, afirmó, mostrando su preocupación por el estado físico de su hijo.
Preocupación familiar por el regreso de Tyson Fury al ring
El padre del pugilista fue aún más contundente al advertir sobre los riesgos del boxeo. “Podría acabar muerto o con daño cerebral de por vida”, expresó, señalando que en momentos críticos un peleador depende completamente de su equipo para ser protegido.
John también cuestionó la influencia de quienes rodean a su hijo, sugiriendo que los intereses personales podrían estar por encima del bienestar del boxeador. “Sus egos son más grandes que la pelea. Así es como la gente sale gravemente herida”, sentenció.
Las tensiones no se limitan a la relación con su padre. Su esposa, Paris Fury, también reaccionó negativamente al conocer los planes de regreso, en una escena que quedó registrada en el programa At Home with the Furys.
Durante el intercambio, se evidenció el desgaste emocional que atraviesa la familia. Paris, madre de los siete hijos del boxeador, expresó su frustración, mientras Fury respondió con comentarios que intensificaron aún más la discusión entre ambos.
El episodio reflejó el impacto que la decisión de volver al ring ha tenido en su entorno personal, evidenciando una creciente distancia en relaciones que anteriormente parecían sólidas.
En particular, John Fury fue tajante al describir el estado actual de su vínculo con su hijo. “Mi relación con Tyson está destruida. El boxeo la destruyó por completo”, declaró, dejando ver la magnitud del conflicto familiar.
A pesar de las críticas y preocupaciones, Tyson Fury sigue adelante con su regreso, decidido a retomar su carrera profesional. Su combate ante Makhmudov será clave para determinar si aún puede competir al más alto nivel.
El desenlace de esta nueva etapa no solo marcará su legado deportivo, sino también el impacto que sus decisiones tienen fuera del ring, donde las consecuencias parecen ser tan profundas como dentro de él.