Keith Thurman condenó la actitud del árbitro al detener su pelea contra Sebastián Fundora
El regreso de Keith Thurman al ring tras más de un año de inactividad dejó sensaciones encontradas en el mundo del boxeo. El excampeón wélter volvió con entusiasmo, pero terminó con una dura derrota que reabre el debate sobre su futuro.
A sus 37 años y con 32 peleas profesionales a cuestas, Thurman agradeció la oportunidad de competir nuevamente en un gran escenario. Sin embargo, esa gratitud quedó eclipsada por el castigo recibido ante un rival más joven y dominante durante gran parte del combate.
El estadounidense, con récord de 31-2 y 23 nocauts, se enfrentó al campeón superwélter Sebastian Fundora en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, cayendo por nocaut técnico en el sexto asalto tras una actuación desigual.
La pelea representaba una nueva oportunidad para Thurman, quien hace casi una década alcanzó la cima tras vencer a Danny Garcia. Desde entonces, su carrera ha estado marcada por la inactividad y derrotas importantes, incluyendo su caída ante Manny Pacquiao.
Polémica por la detención del combate
Tras la pelea, Thurman cuestionó duramente la decisión del árbitro de detener el combate. A pesar de los evidentes daños en su rostro, el veterano aseguró que aún tenía condiciones para continuar y que la pelea apenas comenzaba a tomar ritmo.
El réferi Thomas Taylor intervino cuando el excampeón recibía múltiples golpes sin respuesta clara. Aunque muchos consideraron acertada la decisión para proteger su integridad, Thurman insistió en que se le negó la oportunidad de remontar.
El veterano argumentó que su experiencia en combates de alto nivel le otorgaba el derecho de gestionar momentos adversos. Recordó batallas históricas como las de Erik Morales y Marcos Maidana, donde los peleadores resistieron condiciones extremas.
No obstante, la realidad del combate mostró a un Thurman superado físicamente. Fundora, con su notable estatura y alcance, dominó la distancia y castigó con precisión, especialmente desde el quinto asalto, donde un potente izquierdazo sacudió visiblemente al excampeón.
A partir de ese momento, el control del joven campeón fue absoluto. Fundora mantuvo la presión constante, aprovechando su volumen de golpeo y energía para arrinconar a Thurman, quien mostró dificultades para responder con efectividad ante el ataque rival.
Pese a la derrota, Thurman reconoció el nivel de su oponente y evitó cuestionar su calidad. Sin embargo, dejó claro que no comparte la intervención arbitral, asegurando que aún tenía estrategia y resistencia para intentar cambiar el rumbo del combate.
El desenlace vuelve a poner en duda el futuro del estadounidense dentro del boxeo profesional. Las lesiones acumuladas, la edad y la inactividad prolongada parecen pesar cada vez más en su rendimiento dentro del cuadrilátero.
Aun así, Thurman se mostró optimista y aseguró que este no será el final de su carrera. El excampeón afirmó que regresará con mayor determinación, buscando recuperar protagonismo y demostrar que todavía puede competir al más alto nivel del boxeo mundial.