Yuta Sakai detiene a Froilan Saludar y encabeza noche perfecta para las promesas del Ohashi Gym en Tokio
La nueva generación del boxeo japonés volvió a dar un golpe sobre la mesa este martes en el Korakuen Hall de Tokio. Bajo el nombre de “Las estrellas emergentes del mundo del boxeo”, el evento organizado por el poderoso Ohashi Gym reunió a varios de los prospectos más prometedores del país y dejó una impresión contundente: el futuro parece estar llegando más rápido de lo esperado.
La pelea principal estuvo encabezada por el invicto japonés Yuta Sakai, quien mejoró su récord a 8-0 con 7 nocauts al derrotar por TKO en el séptimo asalto al experimentado filipino Froilan Saludar, exretador mundial y antiguo campeón regional.
Sakai, clasificado número tres de Japón en peso gallo y considerado una de las joyas del Ohashi Gym, dominó gran parte del combate gracias a una estrategia enfocada en el castigo al cuerpo. Desde los primeros episodios encontró espacios para conectar rectos de izquierda y ganchos al torso de Saludar, debilitando progresivamente a un rival que llegaba con amplia experiencia internacional.
El filipino sufrió dos caídas en el segundo asalto, aunque logró mantenerse competitivo durante varios episodios. Sin embargo, la presión constante del japonés terminó marcando la diferencia. A los 47 segundos del séptimo round, Sakai encerró a Saludar contra las cuerdas y descargó una combinación de golpes que obligó al árbitro a detener las acciones.
Tras la victoria, Sakai reconoció que todavía tiene aspectos por mejorar.
“No lo hice muy bien la última vez, así que quería demostrar que soy el próximo monstruo”, declaró después del combate. “Había algunas lecciones que aprender, pero quería noquearlo un poco antes”.
Con este triunfo, el joven de apenas 21 años continúa consolidándose como una de las principales esperanzas del boxeo japonés en las divisiones ligeras.
Yuga Fujiki impresiona en su debut profesional
Si alguien logró robarse parte de los reflectores fue Yuga “The King” Fujiki, campeón mundial juvenil amateur y nueve veces campeón aficionado, quien tuvo un estreno profesional espectacular.
Fujiki derrotó por TKO en el segundo asalto al tailandés Wira Mikham, un rival que llegaba con marca de 21-2 pero que lució completamente superado desde el inicio.
A pesar de la diferencia de experiencia profesional, el japonés controló la distancia con un jab preciso y neutralizó cada intento ofensivo de Mikham. Tras lastimarlo repetidamente en el segundo round, el árbitro intervino al considerar que el combate se había convertido en un claro desajuste.
El desempeño confirmó por qué muchos observadores consideran a Fujiki una futura figura del boxeo japonés.
Raito Kataoka continúa su ascenso
Otro de los nombres que dejó huella fue Raito Kataoka, campeón asiático juvenil amateur y uno de los prospectos más comentados del país.
Kataoka necesitó apenas un asalto para despachar al tailandés Suriya Puttaluksa, al que derrotó por nocaut con una actuación fría y metódica.
Ahora con récord de 2-0 y 2 nocauts, el joven japonés mostró nuevamente las cualidades técnicas que han generado tanta expectativa alrededor de su carrera.
Tomu Kataoka brilla en su estreno
La cartelera abrió con otro debut muy esperado: el de Tomu Kataoka, hermano menor de Raito y tres veces campeón amateur.
El joven de 18 años derrotó por TKO en tres asaltos a Atthachai Prasoetsri, después de imponer una presión constante y exhibir un estilo que recordó por momentos al campeón mundial japonés Junto Nakatani.
Tomu castigó sistemáticamente a su rival hasta que finalmente lo quebró en el tercer episodio, obligando al árbitro a detener el combate.
Ishii y Sakata también destacan
La función también dejó actuaciones sobresalientes de otros prospectos japoneses.
Ryuko Ishii, elegido Novato del Año 2025 en Japón dentro de la división welter ligero, despachó a Marlon Pagalpalan por nocaut técnico en el primer round.
Por su parte, Issa Sakata protagonizó uno de los nocauts más impactantes del año al vencer a Luca Ueda en una revancha mediante una brutal mano izquierda que terminó la pelea de forma instantánea. Ueda tuvo que ser retirado en camilla, aunque los reportes iniciales indicaron una rápida atención médica por parte del personal de la Comisión Japonesa de Boxeo.
En la única pelea que llegó a las tarjetas, Kazusa Kawabuchi derrotó por decisión unánime al tailandés Phumiritdet Chonlathondamrongkun, aunque tuvo que trabajar duro para mantener el control de un combate más competitivo de lo esperado.
La velada dejó un mensaje claro: el Ohashi Gym continúa produciendo talento de élite a un ritmo impresionante. Con nombres como Yuta Sakai, Yuga Fujiki, Raito Kataoka y Tomu Kataoka ganando experiencia profesional, Japón parece tener asegurada una nueva generación de figuras capaces de competir por títulos mundiales en los próximos años.