Terence Crawford acompañó el entrenamiento de Lester Martínez previo a su pelea con Luka Plantic
Lester Martínez ha pasado de ser un prospecto poco conocido de Guatemala a convertirse en campeón interino de peso supermediano del CMB. Ahora, el boxeador de 30 años busca consolidar su posición en la división y acercarse a una oportunidad por el título mundial.
Martínez, con récord de 20-0-1 y 16 nocauts, tendrá una nueva prueba el 29 de agosto ante el croata Luka Plantic, invicto con marca de 13-0 y 10 nocauts. El combate se realizará en el Galen Center de la USC, en Los Ángeles, y contará con una importante presencia de aficionados guatemaltecos.
Para preparar este compromiso, Martínez realizó parte de su campamento en Colorado Springs, bajo las órdenes del entrenador Brian “BoMac” McIntyre. Además, contó con la presencia de Terence Crawford, campeón mundial en cinco divisiones, quien se incorporó a las sesiones de entrenamiento.
La experiencia de Crawford representa un estímulo adicional para Martínez, quien busca aprovechar los conocimientos adquiridos junto a uno de los mejores boxeadores de su generación. El objetivo es vencer a Plantic y quedar en posición para disputar el campeonato absoluto.
Lester Martínez busca una oportunidad por el título mundial
Martínez viene de empatar con Christian Mbilli en septiembre de 2025, en una pelea disputada en el Allegiant Stadium de Las Vegas. Posteriormente, Crawford derrotó a Saúl “Canelo” Álvarez, por decisión unánime, en un combate que también tuvo repercusión en la división de las 168 libras.
El entrenador McIntyre considera que una victoria sobre Plantic podría colocar a Martínez como uno de los principales candidatos para enfrentar al ganador del próximo combate entre Mbilli y Canelo Álvarez, programado para Halloween.
“Para llegar al siguiente nivel, para ser el campeón absoluto, tiene que hacer cosas especiales. Y está más que dispuesto a hacerlas”, explicó McIntyre sobre el compromiso de su pupilo.
El entrenador también destacó los cambios realizados durante el campamento. Martínez ha trabajado en mejorar su técnica, utilizar más el jab, mantener los pies bien plantados y reducir los golpes amplios para convertirse en un boxeador más preciso.
“Lo que hemos estado trabajando es en mantenerlo un poco más ocupado, un poco más técnico. No tantos golpes amplios. Simplemente boxea un poco más y llega a los golpes fuertes”, explicó McIntyre.
Del otro lado estará Plantic, quien llega invicto y con una preparación realizada bajo las órdenes de Joel Díaz. El croata, además, cuenta con el antecedente de haber derrotado por nocaut a Mbilli durante su etapa como boxeador amateur.
McIntyre considera que el estilo de Plantic puede favorecer a Martínez, debido a que el guatemalteco disfruta los intercambios y responde cuando su rival decide entrar en combate.
“Le gusta pelear. Le gusta enfrentarse a ti. Quiere lanzar sus golpes. Eso es bueno. Lester también es un peleador”, señaló el entrenador.
Terence Crawford acompaña el campamento de Martínez
La presencia de Crawford también ha servido como motivación para Martínez durante la preparación. Sin embargo, McIntyre descartó que el excampeón tenga previsto regresar al boxeo profesional después de su retiro.
“Vino solo para darnos algo de inspiración. Quería venir, ver cómo estaba Lester, cómo estaba el equipo y asegurarse de que todos estuvieran bien”, explicó McIntyre.
El entrenador aseguró que Crawford mantiene una buena condición física y continúa entrenando, aunque insistió en que su presencia en Colorado Springs responde a su relación con el equipo y a su interés por ayudar a Martínez.
Una victoria ante Plantic podría acercar al campeón interino del CMB a una pelea por el título absoluto de las 168 libras. Para ello, primero deberá superar al invicto croata y demostrar que está preparado para enfrentar a los principales nombres de la categoría.
Martínez también tiene claro el objetivo. Con Crawford como parte de su preparación y la posibilidad de enfrentar al ganador de Canelo Álvarez contra Christian Mbilli, el guatemalteco busca aprovechar la oportunidad para acercarse a la cima del peso supermediano.