Chris Billam-Smith y Chev Clarke ajustarán cuentas en Zuffa Boxing 12 en Londres
Una cuenta pendiente del boxeo amateur llega al terreno profesional. Chris Billam-Smith y Chev Clarke se enfrentarán el próximo 7 de noviembre en el Copper Box Arena de Londres, donde encabezarán Zuffa Boxing 12 en un duelo británico de peso crucero con implicaciones para la élite de la división. El excampeón mundial buscará imponer su experiencia, mientras el olímpico intentará demostrar que aquellas victorias de hace una década todavía pesan cuando se pelea sin camiseta y con guantes pequeños.
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Una revancha que tardó una década
Billam-Smith y Clarke no necesitarán presentación cuando el referee los llame al centro del cuadrilátero. Sus caminos ya se cruzaron durante la etapa amateur y Clarke salió vencedor en sus dos enfrentamientos, incluido el combate por el campeonato nacional inglés de 2016. Ahora la historia será distinta: el profesionalismo exigirá administrar energía, absorber castigo y resolver problemas durante muchos más asaltos.
Para Billam-Smith, el combate significará otra escala en su recorrido de regreso hacia una oportunidad mundialista. El británico reinó como campeón crucero de la OMB y realizó dos defensas exitosas antes de perder el cinturón frente al mexicano Gilberto “Zurdo” Ramírez. Su experiencia en noches de campeonato constituirá una de sus principales armas frente a Clarke.
“The Gentleman” llegará, además, impulsado por una batalla de alto voltaje. En junio detuvo al canadiense Ryan Rozicki después del séptimo asalto en Bournemouth, en un choque cargado de intercambios que confirmó nuevamente su capacidad para desenvolverse cuando la pelea abandona la distancia larga y se transforma en una guerra física.
Clarke tendrá que convertir el recuerdo en presente
Chev Clarke afrontará una prueba diferente. Haber dominado a Billam-Smith en el amateurismo alimentará la narrativa, pero esta vez necesitará contener a un rival curtido en campeonatos mundiales, capaz de trabajar detrás del jab, cerrar espacios y convertir el clinch en otra herramienta de desgaste.
Clarke también llegará con confianza después de una remontada espectacular ante Jack Massey. Cayó dos veces durante el cuarto episodio, sobrevivió al vendaval y terminó derribando y deteniendo a Massey en el séptimo. Aquella reacción enseñó algo que las estadísticas no siempre explican: pudo recuperarse después de visitar la lona y cambiar una pelea que parecía escapársele.
El olímpico de Tokio tendrá que aprovechar su movilidad y escoger cuidadosamente cuándo intercambiar. Frente a Billam-Smith, permanecer plantado demasiado tiempo en media y corta distancia podría permitir al excampeón trabajar con el gancho al cuerpo, castigar la zona hepática y descargar la derecha sobre la guardia.
Experiencia contra poder de definición
Las estadísticas dibujan dos perfiles peligrosos. Billam-Smith llegará con 22 victorias, dos derrotas y 14 nocauts, para una efectividad de definición cercana al 64 % sobre sus triunfos. A sus 36 años, acumula considerablemente más experiencia profesional y peleas de campeonato que su próximo adversario.
Clarke registrará 12 victorias, dos derrotas y nueve nocauts, lo que equivale a un 75 % de triunfos antes del límite. Sus derrotas llegaron frente a Leonardo Mosquea y Viddal Riley, pero posteriormente recuperó el impulso con la victoria sobre Massey, una de las actuaciones más importantes de su trayectoria profesional.
Entre ambos suman 23 nocauts en 34 victorias, números que dejarán poco margen para errores defensivos. Billam-Smith tendrá a su favor el kilometraje acumulado en peleas grandes; Clarke contará con un mayor porcentaje de nocauts y el antecedente psicológico de haber derrotado dos veces a su adversario cuando ambos vestían camiseta amateur.
El 7 de noviembre, sin embargo, aquellos combates quedarán únicamente como prólogo. Cuando suene la campana en el Copper Box Arena, Billam-Smith buscará cobrar una deuda pendiente y Clarke intentará demostrar que todavía posee la llave para descifrarlo. Esta vez habrá mucho más en juego que una medalla: el vencedor dará un golpe sobre la mesa en una división crucero donde cada cross puede cambiar una carrera.