Diez meses después de su primer enfrentamiento, el campeón asegura haber evolucionado lo suficiente para repetir la historia. Nasukawa, consciente de la trascendencia que tendrá una segunda derrota consecutiva ante el mismo rival, promete abandonar cualquier cautela y llevar la pelea hacia adelante. El domingo en Tokio llegará finalmente el momento de comprobar cuánto cambiaron realmente ambos desde aquella primera batalla.