El “Yoreme” no solo presume un invicto impecable, sino también un alto porcentaje de nocauts, lo que lo convierte en un rival peligroso desde el primer asalto.
Desde el séptimo episodio, Estrada comenzó a mostrar señales de dolor intenso en el costado, una molestia que fue escalando hasta convertirse en un factor determinante.
Desde el inicio, Tsuboi impuso su velocidad y precisión, conectando jabs rápidos y combinaciones punzantes que frenaron el avance del experimentado excampeón mundial mexicano.
La función, organizada por Matchroom Boxing, mantiene su sede en Liverpool, pero cambia su narrativa: de una pelea con impacto directo en la élite, a una vitrina para medir el verdadero alcance de un talento en ascenso.