A diferencia de los campeonatos mundiales de la UFC, el cinturón BMF no está ligado a una división específica ni obliga a su poseedor a defenderlo regularmente.
La pelea marcará el regreso al ring de Martínez tras protagonizar una intensa batalla que fue considerada por muchos aficionados y analistas como una seria candidata a Pelea del Año, consolidando su nombre entre los contendientes más peligrosos de la división supermediana.
Con el surgimiento de nuevos modelos de negocio en los deportes de combate, legisladores estadounidenses buscan actualizar el marco legal del boxeo, lo que podría modificar profundamente la manera en que se organizan los campeonatos, las promociones y las carreras de los pugilistas.
Durante el pesaje oficial, López registró 174.8 libras, mientras que Gallegos detuvo la balanza en 174.4 libras, ambos dentro del límite de las 175 libras establecido para la división semicompleta.