Mosley, nunca considerado un pegador, se vio envuelto en una pelea cuerpo a cuerpo con el peligroso Bohachuk y respondió venciéndolo en su propio terreno
La misión para El Loco Torres es clara. Enfrentar a un rival consolidado, pelear ante una afición hostil y demostrar que está listo para competir con los mejores del mundo.
Lejos del tradicional intercambio de insultos que suele acompañar este tipo de eventos, el ambiente estuvo dominado por el profesionalismo. Sin embargo, debajo de las respuestas medidas quedó claro que ambos creen tener las herramientas para salir con la mano en alto.
En una conferencia de prensa con tintes de espectáculo y psicología de combate, ambos peleadores dejaron claro que el choque no será solo físico, sino también mental.
El regreso de Spence es uno de los puntos más esperados del evento. El texano enfrentará al australiano y ex campeón mundial Tim Tszyu en la división de las 154 libras, en lo que representa una prueba real tras su transición de categoría.