Los reflejos, la sincronización entre vista y manos y la rapidez con la que responde a estímulos visuales dejaron claro que Tszyu continúa trabajando al máximo nivel mientras se prepara para uno de los desafíos más importantes de su carrera.
La pelea enfrenta a dos campeones invictos, dos figuras en pleno ascenso y dos estilos que han cautivado a los aficionados. Más allá de los cinturones de la WBA y la WBO del peso superwelter, lo que está en juego es el posicionamiento dentro de la élite del boxeo mundial.
La pelea representa uno de los desafíos más importantes en la carrera del invicto púgil de Belfast, quien conquistó el campeonato mundial en septiembre pasado tras derrotar por decisión a Paddy Donovan en el Windsor Park de Irlanda del Norte.