Jaime Munguía es el candidato de la FIB para enfrentar a Osleys Iglesias
Osleys Iglesias tendrá apenas tres días para saber si Jaime Munguía se convertirá en su próximo rival, en una carrera contrarreloj que definirá el futuro inmediato del título vacante supermediano de la FIB. El invicto cubano, radicado en Berlín pero activo principalmente en Canadá, observa con cautela un proceso que suele frustrar a los aspirantes obligatorios.
La Federación Internacional de Boxeo optó por Munguía, con marca de 45-2 y 35 nocauts, para negociar la pelea por la corona que dejó vacante Terence “Bud” Crawford. Iglesias, 14-0 con 13 definiciones rápidas, fue notificado el lunes y ambas partes disponen de tres días para aceptar la invitación.
Si ambos aceptan, se abrirá un periodo de negociaciones para pactar la contienda. Iglesias representa a Eye of the Tiger Management, mientras que Munguía trabaja con Zanfer Promotions y mantiene vínculos con Top Rank, una combinación que suele anticipar diálogos complejos cuando se trata de bolsas y sedes.
El mexicano fue contactado después de que Saúl “Canelo” Álvarez rechazara la propuesta de la FIB, debido a que continúa recuperándose de una cirugía realizada en octubre. La negativa del campeón indiscutido dejó a Munguía como el siguiente nombre en la lista, aunque su respuesta aún es una incógnita.
El entusiasmo no se enfría en el equipo de Iglesias
Lejos de desanimarse, el entorno de Iglesias mantiene intacta la ilusión de disputar el primer título mundial de su carrera. “Estamos contentos de que el proceso siga adelante. Veremos si Munguía quiere subir al ring con Osleys. A decir verdad, Osleys está listo para pelear con cualquiera, solo queremos ese título”, declaró la presidenta de EOTTM, Camille Estephan.
Iglesias se mantiene como principal contendiente de la FIB desde que noqueó en el octavo asalto al ex retador Vladimir Shishkin, triunfo que lo colocó en la cima del ranking. Ese combate, su única pelea en 2025, contrastó con los cuatro nocauts que acumuló en 2024, aunque fue suficiente para abrirle la puerta a esta oportunidad.
El cinturón quedó libre tras el retiro de Crawford, quien se desligó por completo de los organismos reguladores tres meses después de vencer a Álvarez en septiembre. Nunca se creyó que el ganador de aquella pelea enfrentaría a los obligatorios, lo que explica la rápida reorganización de la división supermediana.
Munguía, por su parte, no pelea desde el 3 de mayo, cuando se tomó revancha de Bruno Surace en Riad. Ese triunfo se produjo en la misma velada donde Álvarez venció a William Scull para proclamarse bicampeón indiscutido, y sirvió para borrar una inesperada derrota sufrida cinco meses antes en Tijuana.
Sin embargo, la victoria quedó envuelta en polémica luego de que Munguía diera positivo por testosterona exógena. El caso fue sometido a una investigación antidopaje que le permitió evitar sanciones importantes, pero el episodio contribuyó a prolongar su inactividad durante el resto del año.
Esa falta de actividad, sumada al riesgo que representa enfrentar a un noqueador como Iglesias, hace pensar que su equipo podría declinar la invitación. De ser así, la FIB continuará descendiendo en su lista de aspirantes hasta encontrar al contendiente mejor clasificado dispuesto a aceptar la pelea por el título vacante.