Jon Jones exige su liberación de UFC tras polémica con Dana White y su negociación para cartelera en la Casa Blanca
El campeón de artes marciales mixtas Jon Jones respondió públicamente a las recientes declaraciones de Dana White después de que el presidente de Ultimate Fighting Championship negara contactos para que el peleador encabezara un evento especial previsto en la Casa Blanca.
A través de un extenso comunicado publicado en sus redes sociales, Jones afirmó que sí existieron negociaciones reales entre su equipo y la promotora para participar en la cartelera. Además, rechazó las insinuaciones de que estuviera retirado del deporte.
El histórico campeón, considerado por muchos como uno de los mejores peleadores de todos los tiempos, aseguró que las conversaciones con la empresa fueron serias y avanzadas. Sin embargo, señaló que las condiciones económicas propuestas finalmente frustraron el acuerdo.
“Hola a todos, quería referirme a los comentarios de Dana White del pasado fin de semana, porque la verdad importa tanto para los fans como para mí”, escribió Jones al iniciar su declaración pública.
Disputa por las negociaciones y el contrato
En su mensaje, el peleador estadounidense afirmó que incluso estuvo dispuesto a reducir sus exigencias económicas con tal de participar en el evento. Aun así, asegura que la oferta final presentada por la organización fue muy inferior a lo esperado.
“Mi equipo y yo estuvimos negociando realmente con la UFC para esa pelea. Incluso bajé mi cifra original, ¿y qué recibí a cambio? Una oferta ridículamente baja”, afirmó Jones en su publicación.
Según diversos reportes, el campeón habría solicitado alrededor de 15 millones de dólares para encabezar la velada. La cifra estaría lejos de los montos que otras estrellas del deporte han solicitado en eventos especiales.
El caso fue comparado con el del irlandés Conor McGregor, quien en el pasado llegó a pedir cerca de 75 millones de dólares para ciertos combates de alto perfil.
La discusión también se intensificó luego de que White mencionara problemas físicos como una de las razones para descartar la participación de Jones en el evento. El peleador respondió directamente a esa afirmación.
Jones reconoció que sufre artritis en la cadera, pero rechazó que la lesión le impida competir. Según explicó, la dolencia es manejable y no debería ser utilizada como argumento para excluirlo de una cartelera.
“Sí, tengo artritis en la cadera y es doloroso, pero eso no significa que no pueda pelear. Entonces, si hubiera aceptado la oferta baja, ¿de repente mi cadera estaría bien? Eso no tiene sentido”, declaró el campeón.
El peleador también reveló que recientemente se sometió a un tratamiento con células madre con el objetivo de mejorar su condición física antes de un posible regreso al octágono.
De acuerdo con Jones, el proceso de preparación ya estaba en marcha. Incluso aseguró que su campamento de entrenamiento tenía previsto comenzar el mismo día en que publicó su comunicado.
En la parte final de su mensaje, el veterano luchador expresó su decepción con la organización tras años de carrera dentro de la empresa y múltiples defensas de campeonato.
“Entiendo que los negocios a veces no funcionan, pero decir públicamente cosas que no son ciertas no está bien. Después de todo lo que le he dado a la UFC, escuchar que estoy acabado es decepcionante”, señaló.
Ante esa situación, Jones solicitó formalmente que la promotora considere liberarlo de su contrato si realmente cree que su etapa competitiva ha terminado.
El fallido acuerdo para el evento en la Casa Blanca podría haber cerrado la puerta a un esperado combate contra el excampeón de peso semipesado Alex Pereira, una pelea que muchos aficionados habían esperado durante meses.