Lamont Roach y Camarón Zepeda prometen una guerra por el título mundial WBC
La división de peso ligero volverá a ocupar el centro de la escena el próximo 1 de agosto en Las Vegas, pero durante la conferencia de prensa realizada este martes en Los Ángeles hubo una declaración que resonó con más fuerza que cualquier otra. Mientras Lamont Roach Jr. y William Zepeda intercambiaban respeto y confianza de cara a su combate por el vacante título mundial ligero del CMB, fue el campeón de la FIB, Raymond Muratalla, quien lanzó el mensaje que rápidamente comenzó a circular.
“Fue el único que dijo que sí. Así de simple”.
Con esas palabras, Muratalla resumió la razón por la que enfrentará al excampeón mundial brasileño Robson Conceição en una defensa que formará parte de una de las carteleras más importantes del verano.
La velada tendrá como combate principal el choque entre Lamont “The Reaper” Roach Jr. y William “El Camarón” Zepeda, quienes disputarán el cinturón vacante del Consejo Mundial de Boxeo en las 135 libras. El evento será promovido por Golden Boy Promotions en asociación con TGB Promotions y ProBox Promotions, mientras que el combate entre Muratalla y Conceição será presentado por Top Rank.
Para Roach, la pelea representa la oportunidad de conquistar un segundo campeonato mundial en una nueva categoría de peso y consolidarse como uno de los nombres más importantes del boxeo estadounidense.
“Estoy donde debo estar y estoy cumpliendo mi destino”, aseguró Roach ante los medios.
El peleador de Washington reconoció el peligro que representa Zepeda, considerado durante años uno de los contendientes más sólidos de la división.
“William Zepeda es un contendiente de primer nivel y no querríamos que esta pelea por el título vacante fuera contra alguien que no estuviera a su altura”, afirmó.
Roach también dejó claro que la motivación dentro del campamento es máxima.
“Estoy trabajando muy duro en el campamento para hacer todo lo posible por llevarme ese cinturón a casa. El 1 de agosto conquistaré mi segundo título mundial en mi segunda división y el cielo será el límite”.
Del otro lado, William Zepeda se mostró respetuoso, pero igualmente convencido de que llegó su momento.
El mexicano agradeció a Oscar De La Hoya, a Golden Boy Promotions y al presidente del CMB, Mauricio Sulaimán, por la oportunidad de disputar el campeonato.
“Tenemos un gran desafío por delante y nos hemos preparado para ello durante mucho tiempo”, declaró.
Zepeda reconoció la experiencia de Roach, pero aseguró que comparte exactamente la misma mentalidad competitiva.
“Sé que Lamont es un peleador con enorme experiencia y que viene a ganar, pero nosotros tenemos la misma mentalidad. El 1 de agosto planeamos llevarnos ese cinturón a casa”.
El mexicano recordó además que sus recientes compromisos le han permitido acumular experiencia al más alto nivel.
“Sabemos que Roach ha demostrado su calidad contra la mejor oposición, pero nosotros también hemos adquirido experiencia valiosa en grandes peleas. Hemos trabajado duro para esta oportunidad y estamos listos para ofrecerle una gran pelea a los aficionados”.
Sin embargo, gran parte de la atención terminó concentrándose en el campeón mundial de la FIB, Raymond Muratalla, quien afrontará la segunda defensa de su corona frente al peligroso brasileño Robson Conceição.
Muratalla celebró la colaboración entre las distintas promotoras y cadenas televisivas para concretar la cartelera.
“Estoy muy agradecido de que esta pelea se haya podido hacer. Estoy agradecido de que las cadenas y las promotoras hayan podido trabajar juntas. Estoy listo para el 1 de agosto y preparado para dar espectáculo. Creo que los aficionados van a disfrutar esta noche de boxeo”.
El campeón estadounidense también dejó claro que no le preocupa el nombre del rival.
“No tengo miedo de quien me pongan enfrente. Estoy aquí para hacer una sola cosa y esa es ganar”.
Pero la frase que más repercusión generó fue la explicación sobre cómo se concretó el combate con Conceição.
“Fue el único que dijo que sí. Así de simple”.
La declaración encaja perfectamente con la imagen que Muratalla busca proyectar en una división donde abundan los grandes nombres, pero donde las negociaciones suelen ser tan complejas como los propios combates.
El campeón insistió en que su objetivo es mantenerse activo.
“Quiero estar activo. Quiero seguir peleando. Tomaré a cualquiera que diga que sí”.
Y mirando hacia el futuro, añadió:
“Definitivamente espero tomar el control de la división. Todo luce muy bien para mí. Me siento muy bien y espero que las grandes peleas sean las próximas”.
Por su parte, Oscar De La Hoya destacó la combinación de estilos que presentará el enfrentamiento entre Roach y Zepeda.
“Lo que realmente me emociona de esta pelea, quitándome el sombrero de promotor y poniéndome el de peleador, son los estilos, el hambre y la disciplina de ambos boxeadores”.
Para el legendario excampeón, el resultado es impredecible.
“Tienes a dos peleadores extremadamente motivados por regresar al círculo de los ganadores. No será fácil para ninguno de los dos. Será una gran pelea, muy entretenida, y lo voy a decir ahora mismo, será la Pelea del Año”.
De La Hoya también resaltó la importancia de la cooperación entre empresas rivales.
“Trabajar con PBC, Tom Brown y cualquier promotor para hacer posibles las mejores peleas es exactamente lo que necesita este deporte”.
Asimismo, celebró el regreso del boxeo a la televisión lineal.
“El hecho de que el boxeo esté de vuelta en la televisión tradicional es positivo para todos. Poder transmitir simultáneamente por DAZN y TNT es algo monumental”.
Tom Brown, presidente de TGB Promotions, tampoco ocultó su entusiasmo.
“Creo que esta pelea será muy violenta. Lamont Roach está probado al más alto nivel, es muy peligroso y llega con mucha confianza. Los aficionados en Las Vegas y quienes la vean por TNT Sports y DAZN vivirán una noche muy especial de boxeo”.
Con un campeonato mundial vacante en juego, un campeón invicto defendiendo su corona y varias figuras importantes del peso ligero buscando posicionarse para las grandes peleas del futuro, la cartelera del 1 de agosto promete convertirse en una de las más importantes del año. Y si las declaraciones escuchadas en Los Ángeles sirven de anticipo, la acción dentro del ring podría ser incluso más explosiva.