Devin Haney descarta la pelea contra Shakur Stevenson, tiene interés en otro excampeón
El futuro inmediato de Devin Haney continúa siendo una incógnita mientras el campeón mundial de la OMB busca rival para realizar la primera defensa de su corona en el peso wélter. Aunque varios nombres importantes han sido vinculados a su próximo combate, las negociaciones no han avanzado como esperaba su equipo.
Desde que conquistó el campeonato tras superar a Brian Norman Jr. por decisión en noviembre, Haney no ha vuelto a competir. El estadounidense ha explorado diferentes opciones para mantenerse activo, incluyendo posibles enfrentamientos de unificación que generarían un enorme interés dentro del boxeo mundial.
Entre los rivales considerados aparecieron Rolando Romero y su antiguo adversario Ryan García, dos peleadores con los que comparte una historia competitiva y un importante atractivo comercial. Sin embargo, las conversaciones para concretar cualquiera de esos combates no lograron alcanzar acuerdos satisfactorios para las partes involucradas.
Otro de los nombres que surgió con fuerza fue el de Shakur Stevenson, considerado por muchos aficionados como uno de los mejores talentos del boxeo actual. Un posible enfrentamiento entre ambos campeones despertó expectativas debido a la calidad técnica y el historial que poseen dentro del deporte.
No obstante, las posibilidades de que esa pelea se materialice parecen disminuir con el paso de las semanas. Diferencias relacionadas con las condiciones del combate han complicado seriamente las negociaciones y alejan una de las confrontaciones más atractivas que podrían ofrecer actualmente las divisiones de mayor peso.
Las diferencias con Shakur Stevenson abren la puerta a nuevos rivales
El principal obstáculo entre Devin Haney y Shakur Stevenson gira en torno a aspectos contractuales relacionados con el peso. Según trascendió, Stevenson insiste en incluir cláusulas específicas de rehidratación o establecer un peso pactado, condiciones que no cuentan con el respaldo del campeón mundial de la OMB.
La situación generó intercambios públicos entre ambos peleadores a través de redes sociales. Haney manifestó que una pelea frente a Stevenson sería la más importante del año, aunque también reconoció el atractivo que tendría enfrentar a otros nombres destacados de la actualidad boxística.
Las declaraciones provocaron una rápida respuesta de Stevenson, quien cuestionó públicamente las exigencias relacionadas con la categoría de peso. El intercambio alimentó aún más la rivalidad entre dos campeones que durante años han sido comparados por especialistas y seguidores del boxeo profesional.
Lejos de suavizar las diferencias, Haney reafirmó su postura y dejó claro que cualquier posible enfrentamiento debería desarrollarse bajo las condiciones propias de la división wélter. Además, aprovechó la ocasión para dirigir su atención hacia otro contendiente con creciente protagonismo en el panorama internacional.
Ese boxeador es Keyshawn Davis, quien recientemente fue designado como contendiente número uno de la Organización Mundial de Boxeo. La decisión del organismo incrementó las posibilidades de que el invicto estadounidense reciba una oportunidad titular en un futuro cercano.
La posible pelea entre Haney y Davis también genera interés debido a la trayectoria ascendente del retador. Con apenas dos apariciones en la categoría superligera, Keyshawn ha demostrado un talento considerable y muchos consideran que posee las herramientas necesarias para competir en niveles superiores.
Sin embargo, el ascenso hacia el peso wélter representaría un desafío adicional para Davis. En su más reciente presentación frente a Nahir Albright, el estadounidense mostró dificultades para cumplir con el límite establecido en la división de las 140 libras, lo que podría acelerar su cambio de categoría.
Mientras tanto, Devin Haney continúa evaluando opciones para su próxima defensa mundialista. Con las conversaciones frente a Shakur Stevenson prácticamente estancadas y nuevos contendientes ganando terreno, el campeón de la OMB enfrenta semanas decisivas para definir el siguiente capítulo de su carrera en el boxeo mundial.