Sean Strickland amenaza con dejar UFC y reta a Jake Paul por una bolsa millonaria en el boxeo
El excampeón mundial de peso medio de UFC, Sean Strickland, expresó su frustración por las condiciones económicas de su contrato, aseguró que quiere recibir al menos un millón de dólares garantizados por pelea y planteó la posibilidad de abandonar las artes marciales mixtas para enfrentar al popular boxeador y creador de contenido Jake Paul.
La controversia surgió después de que Strickland revelara detalles de sus negociaciones contractuales con UFC, asegurando que la organización le ofrecía una remuneración considerablemente inferior a la que había recibido anteriormente. El estadounidense, conocido por sus declaraciones polémicas y su estilo frontal, reconoció además que su entusiasmo por continuar compitiendo en las artes marciales mixtas ha disminuido debido al desgaste físico acumulado durante su carrera.
Según explicó, la oferta económica relacionada con un enfrentamiento ante Nassourdine Imavov rondaba los 400.000 dólares por presentarse y otros 400.000 por ganar, una estructura que considera insuficiente frente a sus expectativas actuales. Strickland sostuvo que esa cantidad representaría aproximadamente la mitad de su remuneración anterior, aunque no se dispone de documentación contractual pública que permita comprobar los montos.
Su exigencia es recibir un millón de dólares garantizados, independientemente del resultado de la pelea.
La situación ha generado nuevas interrogantes sobre las diferencias económicas entre los peleadores de UFC y las figuras del boxeo profesional, especialmente cuando estas últimas pueden negociar contratos individuales para eventos de gran repercusión comercial.
Strickland contempla abandonar su campeonato y subir a 205 libras
La frustración de Strickland no se limita a una negociación puntual. El actual campeón de peso medio de UFC, quien recuperó el cinturón tras derrotar a Khamzat Chimaev en mayo, planteó públicamente una estrategia para cumplir los compromisos restantes de su contrato y posteriormente buscar oportunidades en el boxeo profesional.
En sus redes sociales, el estadounidense explicó que contempla renunciar al campeonato de las 185 libras, subir a la división de peso semicompleto, de 205 libras, y completar cuanto antes su vínculo con UFC.
“Debo ser sincero. A menos que las cosas cambien con UFC, estoy bastante cansado de todo esto. McGregor gana 30 millones por pelear 30 segundos y a nosotros no quieren pagarnos ni una fracción de eso. Estoy considerando subir a 205 libras, terminar mi contrato y pelear con Jake Paul. Eso suena divertido”, escribió Strickland.
El campeón también cuestionó las diferencias entre los ingresos que reciben determinadas estrellas y las cantidades que perciben otros peleadores de alto nivel. Mencionó los supuestos 30 millones de dólares de Conor McGregor y los 15 millones atribuidos al boxeador Conor Benn, vinculado a Zuffa Boxing. Estas cantidades fueron utilizadas por Strickland como ejemplos de desigualdad, pero no deben interpretarse como cifras contractuales verificadas independientemente.
Jake Paul responde y abre la puerta a una negociación
Las declaraciones no tardaron en recibir respuesta de Jake Paul, quien manifestó su disposición a explorar el enfrentamiento, aunque recordó que Strickland continúa sujeto a un contrato con UFC.
“Sean Strickland, veo tus mensajes, pero ¿ya estás fuera de contrato? Dile a tu promotor que llame a MVP”, escribió Paul, en referencia a Most Valuable Promotions, la empresa que desarrolla su carrera en el boxeo.
Strickland respondió que todavía no ha decidido romper su relación contractual, pero reiteró que la posibilidad de enfrentarse a Paul le resulta actualmente más atractiva que continuar en UFC.
La propuesta llega cuando Paul ha recibido autorización médica para regresar al boxeo después de la fractura de mandíbula sufrida en su derrota ante Anthony Joshua en diciembre de 2025. El estadounidense incluyó a Strickland entre los posibles adversarios que desea enfrentar durante la siguiente etapa de su carrera.
“Mi corazón ya no está en las MMA”
Otro elemento importante de la controversia es el desgaste físico que Strickland asegura estar experimentando como consecuencia de los entrenamientos y combates de artes marciales mixtas.
El campeón mencionó un desgarro en la ingle y una lesión en la articulación acromioclavicular del hombro, problemas que, según explicó, han contribuido a disminuir su motivación.
“Creo que estoy frustrado porque mi cuerpo está colapsando. Entrenar MMA es brutal. Mi corazón ya no está en las MMA. El boxeo paga más y es considerablemente más fácil”, expresó en sus redes sociales.
Su planteamiento no significa que el boxeo carezca de riesgos físicos, sino que Strickland considera menos exigente su preparación en comparación con las múltiples disciplinas que debe entrenar para competir en UFC.
La defensa ante Imavov continúa sin confirmarse
Mientras aumenta la especulación sobre un eventual enfrentamiento con Jake Paul, el futuro inmediato de Strickland permanece vinculado a una posible defensa del campeonato contra Nassourdine Imavov.
Ambos peleadores ya se enfrentaron en enero de 2023, cuando Strickland consiguió una victoria por decisión unánime. La revancha ha sido discutida durante los últimos meses, pero las diferencias económicas han impedido concretar el acuerdo.
La tensión también se trasladó al UFC Performance Institute de Las Vegas, donde Imavov confrontó al campeón y le reclamó que todavía no hubiera firmado el contrato. Durante el intercambio, el contendiente incluso ofreció aportar dinero para facilitar la realización de la pelea.