Canelo Álvarez exige revancha con Crawford y revela los errores que provocaron su derrota
Saúl “Canelo” Álvarez no ha cerrado el capítulo de su derrota frente a Terence Crawford. El mexicano aseguró que desea una segunda oportunidad contra el estadounidense, reconoció que ha estudiado cinco veces aquella pelea y afirmó que conoce los errores que le costaron la victoria. Sin embargo, antes deberá superar al camerunés-francés Christian Mbilli, a quien enfrentará el próximo 31 de octubre en Riad, Arabia Saudita, en su regreso al cuadrilátero después de más de un año de inactividad.
En una entrevista exclusiva concedida a Mike Coppinger, de la promotora de boxeo "The Ring", desde su campamento de entrenamiento en Gandía, España, el excampeón mundial indiscutido de los supermedianos habló abiertamente sobre Crawford, su recuperación física, los problemas familiares que retrasaron su regreso y los planes que mantiene para la recta final de su extraordinaria carrera.
A sus 36 años, Canelo insiste en que todavía tiene motivación para competir al máximo nivel y considera que una revancha contra Crawford representaría una oportunidad para demostrar que puede ofrecer una actuación diferente.
Canelo estudió cinco veces su derrota contra Crawford
Uno de los momentos más interesantes de la conversación llegó cuando Coppinger preguntó al mexicano sobre la posibilidad de volver a enfrentar a Crawford, quien se encuentra retirado del boxeo profesional.
Canelo reconoció que espera concretar ese segundo enfrentamiento y recordó que históricamente ha conseguido mejorar sus actuaciones cuando vuelve a enfrentar a un mismo rival.
"Eso espero. Si te das cuenta, siempre me ha ido bien en las revanchas. Espero que esa pelea vuelva a suceder", expresó el mexicano.
Álvarez explicó que ha observado aproximadamente cinco veces la grabación de su derrota y mantiene la convicción de que las diferencias entre ambos fueron menores de lo que algunos consideran.
"He visto la pelea unas cinco veces. Fue muy cerrada, no hubo tanta diferencia. Sé lo que pasó y conozco mis errores", aseguró.
El tapatío también reconoció la extraordinaria calidad de Crawford, aunque insistió en que para derrotar a un boxeador de semejante nivel es indispensable encontrarse en condiciones físicas óptimas.
Según Canelo, la experiencia le ha enseñado que pequeñas deficiencias pueden determinar el resultado de un combate entre dos figuras de élite. En ese sentido, considera que su preparación y recuperación física serán fundamentales para cualquier posibilidad de revancha.
"Espero que suceda. Si no, le deseo lo mejor, pero espero que volvamos a pelear. Creo que lo necesitamos", manifestó.
Aunque Turki Alalshikh ha expresado públicamente su interés en organizar ese segundo combate, Álvarez no confirmó negociaciones definitivas ni una fecha para su realización.
Una operación de codo y problemas familiares retrasaron su regreso
Canelo también reveló detalles importantes sobre las circunstancias que rodearon su derrota y su posterior ausencia de los cuadriláteros.
Después del enfrentamiento contra Crawford, el mexicano fue sometido a una intervención quirúrgica en el codo, una lesión que afectaba su capacidad para utilizar adecuadamente la mano izquierda.
"Ahora puedo lanzar mi mano izquierda como quiero. Me siento muy bien", afirmó.
El excampeón reconoció que anteriormente había cometido el error de competir mientras enfrentaba problemas físicos, confiando en que su experiencia y capacidad serían suficientes para conseguir la victoria.
Sin embargo, considera que esa mentalidad puede resultar perjudicial cuando se enfrenta a los mejores boxeadores del mundo.
"Como peleador piensas que puedes manejarlo, que puedes pelear y ganar con ese problema. Pero no, a este nivel no puedes", explicó.
También confirmó que su combate contra Mbilli estaba inicialmente previsto para el 12 de septiembre, pero decidió posponerlo porque no se encontraba preparado mentalmente para comenzar su campamento.
"Tenía algunos problemas familiares que necesitaba resolver. Me gusta comenzar un campamento con la mente despejada. Por eso decidí posponer la pelea", señaló.
El mexicano explicó que en otras oportunidades había ignorado circunstancias personales que afectaban su concentración, pero ahora comprende que una preparación incompleta puede representar la diferencia entre ganar y perder.
Canelo prepara una guerra contra Christian Mbilli en Riad
El próximo desafío del mexicano será Christian Mbilli, un peleador caracterizado por su presión constante, volumen de golpes y estilo agresivo.
Canelo considera que esas características pueden producir un enfrentamiento espectacular, muy diferente a otros combates en los que sus adversarios han preferido mantener la distancia.
"Es un campeón y un peleador muy agresivo. Siempre viene hacia adelante y lanza muchos golpes. Eso me emociona porque son estilos que pueden producir una gran pelea", declaró.
Álvarez incluso consideró que el enfrentamiento podría convertirse en uno de los mejores combates del año.
Mbilli llega a esta oportunidad después de haber protagonizado una exigente batalla contra Lester Martínez en la cartelera encabezada por Canelo y Crawford.
Para el mexicano, enfrentar a un rival que busca permanentemente el intercambio representa un desafío atractivo, aunque dejó claro que su objetivo es recuperar su condición de campeón mundial.
"Estoy aquí para ganar. He estado en esa posición muchas veces y no es nada nuevo para mí", afirmó.
También expresó su confianza en conseguir la victoria el 31 de octubre.
"Soy un ganador y voy a ganar. Por eso estoy aquí, entrenando y concentrado al cien por ciento", aseguró.
El equipo de Usyk y una preparación diferente en España
Otra de las novedades de su preparación es la decisión de trasladar su campamento a Gandía, España, donde trabaja en las instalaciones vinculadas al campeón mundial de peso pesado Oleksandr Usyk.
Canelo explicó que el cambio responde principalmente a la necesidad de adaptarse mejor al horario de Arabia Saudita, después de la incómoda experiencia que vivió durante su anterior presentación en Riad frente a William Scull.
El mexicano recordó que aquella pelea se desarrolló aproximadamente a las seis de la mañana, una circunstancia que afectó considerablemente sus sensaciones físicas.
Por esa razón, conversó con Turki Alalshikh para evitar que su próximo combate se celebre a una hora semejante.
Además, está aprovechando los conocimientos del equipo de preparación física de Usyk, cuyos especialistas trabajan coordinadamente con su entrenador Eddy Reynoso.
"Estoy aprendiendo muchas cosas nuevas. Ellos hacen todo basándose en lo que Eddy necesita para el boxeo. Me siento realmente bien", comentó.
El campamento también cuenta con la presencia de los mexicanos Jaime Munguía y Rafael Espinoza, a quienes Álvarez expresó su satisfacción por poder apoyar durante sus respectivas preparaciones.Canelo quiere pelear en febrero y sueña con Japón
Aunque su atención inmediata está concentrada en Mbilli, Canelo adelantó que le gustaría regresar rápidamente al cuadrilátero después de su compromiso de octubre.
El mexicano señaló que mantiene dos peleas pendientes en Riad, incluida la del 31 de octubre, y que su intención sería disputar la siguiente durante febrero de 2027.
"Quiero pelear pronto, quizás en febrero. Tengo dos peleas pendientes en Riad, esta y otra más. Después veremos qué sigue", explicó.
También reveló que uno de sus mayores sueños pendientes es protagonizar una pelea en Japón, país cuya tradición boxística conoce desde su juventud.
Recordó especialmente la influencia de Óscar Larios, excampeón mexicano que combatió en numerosas ocasiones contra rivales japoneses.
Otro escenario que le gustaría visitar nuevamente es el Estadio Azteca, en Ciudad de México.
Sin embargo, evitó establecer una fecha para su retiro y aseguró que actualmente prefiere evaluar su futuro combate por combate.
"Ya he conseguido muchas cosas, pero todavía amo el boxeo. Esa es la razón por la que sigo aquí", afirmó.