
La multitud estalló en un pandemonio cuando el cabeza de cartel local, Mike Malott, noqueó a Joaquín Buckley con un momento de gran violencia
Fury era amplio favorito para imponerse en este combate, pero se encontró con un “mejorado” Ngannou que lanzó sus contundentes golpes de poder, con mucha eficacia, que siempre fue para adelante, sin temor, buscando la pelea en corto para el promocionado peleador inglés.




















