Desde el campanazo inicial, Parrilla impuso su plan de pelea, atacando con insistencia la zona media de Jose Velasquez, quien nunca logró descifrar el ritmo del combate.
El mensaje es directo, firme y sin titubeos. Lester Martínez no se ve como promesa… se ve como campeón. Aunque el equipo de Immanuwel Aleem intentó robar protagonismo con declaraciones llamativas, la narrativa sigue girando en torno a Martínez.
En la báscula, Lester Martínez marcó 167.8 libras, mientras que Aleem detuvo el peso en 167.4 libras, ambos dentro del límite reglamentario de la división, confirmando que la pelea estelar se realizará sin contratiempos.
El ambiente fue tenso, con miradas desafiantes y declaraciones cruzadas. Adames, que no pudo llegar al pesaje en enero por problemas físicos, dejó claro que esta vez no habrá dudas.
Desde el primer asalto, algo no estaba bien en Conlan. Su clásico boxeo técnico, basado en el control del jab y la distancia, lució tenso, inseguro, incluso frágil.