Ya no se habló únicamente de récords, rankings o títulos. Esta vez hubo miradas largas, frases directas y mensajes que dejaron claro que ambos invictos sienten que el viernes puede marcar un antes y un después en sus carreras.
El duelo no solo tiene atractivo mediático. También posee consecuencias deportivas reales.
El ganador del combate tomará impulso directo en las clasificaciones regionales y podría colocarse cerca de eliminatorias importantes en una división históricamente intensa como el peso mosca.
El campeón marcó exactamente el límite de la división, 135 libras, mientras que Bell registró 134.9 libras, oficializando una pelea que hace apenas unos días parecía improbable y que ahora se convierte en una de las más interesantes del verano dentro del peso ligero.
La noticia llega apenas unos días después de que Usyk sorprendiera al mundo al dejar vacantes sus tres títulos mundiales del peso pesado, dejando claro que su prioridad ya no es seguir acumulando cinturones, sino disputar lo que él mismo ha denominado su "último baile".
El panorama del peso pesado añade aún más tensión al escenario, ya que Itauma es actualmente considerado uno de los principales retadores obligatorios de la OMB