"Uno desearía un final diferente, pero así es la vida. Dios decide las cosas y nosotros las aceptamos", dijo Sturm en el ring. "Si uno puede celebrar las victorias, también debe saber afrontar las derrotas. Al final, solo importa una cosa: he tenido una gran carrera, ahora solo quiero ser un campeón para mi familia. La vida sigue, estoy deseando ver qué me depara el futuro".